- ICANN intentó interferir en las elecciones de AFRINIC a pesar de que los fallos judiciales de Mauricio establecieron que no tenía legitimación jurídica.
- Las partes interesadas expresaron su preocupación por la interferencia global en la gobernanza regional de Internet
ICANN impugna las elecciones de AFRINIC a pesar del rechazo judicial
En junio de 2025, justo antes de las elecciones más importantes en la historia del registro,ICANNpidió al tribunal más alto de Mauricio que reordenara el proceso de votación deAFRINIC. Esa solicitud habría retrasado una vez más las tan necesarias elecciones, y se produjo después de la decisión del juez de poner a AFRINIC bajo intervención judicial.
La jugada de ICANN fue afirmar que el comité electoral existente era parcial, lo que requería un equipo completamente nuevo y un mensaje aclaratorio a los miembros. Pero cuando el tribunal se negó y señaló que ICANN carecía de 'locus standi' –lo que significa que tenía poca relevancia para las cuestiones que planteaba– se reafirmó que el interventor tenía el control exclusivo del proceso electoral. Según la ley de Mauricio, la impugnación de ICANN simplemente desapareció.
Y aún así, incluso después de ese fallo definitivo, ICANN continuó presionando con sus preocupaciones, lo que generó serias preguntas sobre el interés de ICANN, y de su nuevo CEO Kurt Lindqvist, en el registro de internet africano. El 26 de junio, emitió una carta abierta a la comunidad criticando los próximos procesos electorales de AFRINIC y señaló varios defectos. Advirtió que el registro corría el riesgo de ser revisado en cuanto al cumplimiento de los requisitos de un Registro Regional de Internet, algo que solo se hace en caso de infracciones muy graves.
Las preguntas seguían: ¿por qué estaba ICANN tan interesada en las elecciones de AFRINIC cuando el Tribunal Supremo de Mauricio ya había declarado a ICANN un observador irrelevante?
Cabe destacar que esta advertencia pública llegó apenas unos días después de que el tribunal rechazara la solicitud de ICANN. Como resultado, el momento atrajo una aguda atención de la red de gobernanza de Internet en general. Para muchos observadores, la carta se sintió como una amenaza velada. Al final, las acciones de ICANN parecieron extender su mandato más allá de los límites ampliamente aceptados.
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La intervención de ICANN alimenta la confusión sobre la autoridad de AFRINIC
La carta generó dudas sobre cuán clara fue realmente la reciente elección de AFRINIC. Luego, ICANN vinculó esas dudas con la situación más amplia del registro. Sin embargo, esa vinculación dio la impresión de que todos los problemas de gobernanza estaban sobre la mesa. Aun así, ningún contrato actualmente en vigor otorga a ICANN el poder de suspender ningún registro. Tampoco existe una política establecida que le otorgue claramente esa autoridad. Sin esa base, sus advertencias más amplias sorprendieron a los observadores. Algunos incluso calificaron la medida como un juego de poder blando.
Argumentaron que ICANN se apoyaba en su alcance global para ejercer presión. Al hacerlo, insistieron, eludió tanto la ley local como los canales regionales de disputa. AFRINIC claramente enfrenta serios problemas, sin embargo, cualquier solución debe respetar los pasos legales. En cambio, el gesto externo de ICANN solo espesó las nubes, dejando a muchas personas más ansiosas que informadas.
Antes de esa declaración, el interventor designado por el tribunal de AFRINIC ya había publicado actualizaciones periódicas. Esos informes describían el próximo calendario electoral y los métodos para llevarlo a cabo. El tribunal local revisó y aceptó esos planes como razonables. Debido a que los miembros siguieron esos pasos publicados, el proceso pareció tanto ordenado como transparente. La intervención de ICANN, sin embargo, llegó después de que gran parte de ese trabajo estuviera hecho y pasó por alto el registro. Cuando su declaración puso en duda un sistema ya bendecido por un juez, señales contradictorias llegaron al público.
Como resultado, la confianza en la gobernanza de AFRINIC de repente pareció vulnerable. Los observadores comenzaron a preguntarse si los tribunales o los clientes realmente tenían la autoridad final sobre la infraestructura regional. Tal incertidumbre no solo tensó la confianza en toda África, sino que inquietó a las partes interesadas de Internet mucho más allá del continente.
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Las tensiones de poder globales socavan la gobernanza local de Internet
Entre las partes interesadas más amplias, el incidente reavivó viejas preocupaciones sobre la centralización del poder en Internet. Los críticos señalaron que un solo actor, a miles de kilómetros de distancia, aún podía moldear los resultados en las redes regionales. El patrón resultó familiar y provocó nuevos temores de colonialismo digital. Los actores más pesados a menudo establecen las reglas mientras que los grupos más pequeños o nuevos luchan por adaptarse. Cuando las líneas legales se vuelven borrosas, esas disparidades se vuelven más fáciles de explotar.
La situación de AFRINIC ilustra por qué los tribunales nacionales, los organismos regionales y las políticas transparentes deben mantenerse firmes. Respetar esas fronteras no debilita la coordinación global; protege la gobernanza de base de sobresaltos repentinos. Los movimientos recientes de ICANN solo profundizaron la tensión, en lugar de disiparla.
Lo sucedido expuso una desconexión real entre la gobernanza mundial de Internet y los sistemas legales locales. Las decisiones de ICANN parecían en desacuerdo con los fallos judiciales locales, dañando su imagen de larga data como intermediario neutral. Ese paso en falso empujó a AFRINIC a un difícil y público foco de atención que nadie quería. Para una Internet saludable, los usuarios deben creer en instituciones confiables, y esa creencia se construye cuando los organismos globales respetan la autoridad local. Roles claros, límites firmes y respeto mutuo son la base.