- El proceso electoral de AFRINIC de 2025 se ve cada vez más a través del lente de las divisiones políticas más amplias de Mauricio, lo que plantea nuevas preguntas sobre la equidad y la confianza institucional.
- Las intervenciones gubernamentales y las disputas legales reflejan y profundizan la polarización política, complicando el camino de AFRINIC hacia una gobernanza estable y creíble.
El gobierno interviene durante una votación disputada
La polarización política de Mauricio ha comenzado a proyectar largas sombras sobre el proceso electoral deAFRINIC. Un hecho clave ocurrió en julio de 2025, cuando el Primer Ministro designó a AFRINIC como una “empresa declarada” según la Sección 230 de la Ley de Sociedades de 2001. Esta clasificación, iniciada por decreto gubernamental, exige una supervisión mejorada, lo que desencadena una investigación del inspector sobre la gobernanza de AFRINIC y los fracasos electorales pasados. Los críticos argumentan que este paso —aunque legal— puede no estar totalmente aislado de la influencia política.
Anteriormente, el Ministerio de TIC y la policía nacional del gobierno intervinieron durante laseleccionesde junio de 2025, citando una disputa sobre un voto por poder inválido. La intervención llevó a que el conteo de votos se suspendiera y finalmente se anulara. Muchas entidades miembro sintieron que cientos de votos válidos fueron descartados debido a un desafío, alimentando la percepción de que los actores políticos podrían explotar las disputas para influir en los resultados.
Los tribunales de Mauricio han desempeñado un papel activo —a veces apoyando a los comités electorales internos, a veces restringiendo la interferencia estatal. Por ejemplo, el Tribunal Supremo de Mauricio dictaminó que las estructuras de nominación de AFRINIC eran válidas, permitiendo que las elecciones de junio procedieran bajo ciertas condiciones. Sin embargo, esos fallos a menudo llegaron después de grandes interrupciones, haciendo que el proceso electoral se sintiera reactivo en lugar de estar protegido proactivamente.
Estos pasos legales son necesarios, pero en un entorno polarizado, también se convierten en campos de batalla por la confianza pública.
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Los miembros cuestionan la confianza tras las elecciones de septiembre
Para muchos miembros y observadores de AFRINIC, la combinación de anulaciones electorales, clasificaciones gubernamentales y fallos judiciales ha creado la sensación de que los resultados no dependen puramente de las reglas sino de alineaciones políticas o presiones externas. Esto es preocupante para un registro regional de internet cuya legitimidad depende en gran medida de la percepción de equidad, neutralidad y control comunitario.
En septiembre de 2025, cuando AFRINIC finalmente logró elegir una nueva junta directiva, el evento fue bien recibido por algunos como un reinicio. Sin embargo, otros señalaron que las irregularidades procesales —especialmente en torno a los derechos de voto por poder y los criterios de elegibilidad— se abordaron solo bajo presión, no por defecto. La narrativa persistente es que la polarización política en Mauricio no solo da forma a la política nacional, sino que se extiende a ámbitos técnicos/institucionales como AFRINIC.
Para avanzar, AFRINIC debe demostrar reglas consistentes y transparentes que estén aisladas del tira y afloja político. Fortalecer las salvaguardias electorales internas, aclarar los procesos de voto por poder, asegurar un menor poder discrecional para la intervención del gobierno o ministerio, y publicar proactivamente las justificaciones procesales serán vitales. Solo así podrá AFRINIC fomentar percepciones de neutralidad, reconstruir la confianza de los miembros y asegurar que las elecciones no se vean como reflejos de corrientes políticas sino como la voz autorizada de la comunidad de internet en África.

