- La crisis de gobernanza de AFRINIC y la anulación de las elecciones reavivan el debate.
- Las partes interesadas piden reglas más claras y equilibrio de poder en la gobernanza de internet.
El colapso de AFRINIC suscita dudas sobre la supervisión
AFRINIC, el Centro de Información de Redes de África, sigue enfrentando graves fallos de gobernanza, el más reciente de los cuales es la anulación de su elección de la junta directiva de 2025 por una disputa de un solo proxy. Este incidente, que llevó al descarte de votos válidos, ha reavivado el escrutinio sobre la capacidad del registro para mantener procesos justos y democráticos, erosionando aún más la confianza dentro de la comunidad de internet africana.
Como resultado, AFRINIC ha sido designada ahora como "empresa declarada" por el Primer Ministro de Mauricio, despojándola efectivamente de su autonomía y colocándola bajo control judicial. Las acusaciones de mala conducta del liderazgo y disfunción institucional han dejado a la organización paralizada, con decisiones y servicios críticos estancados. El vacío de gobernanza ha provocado llamados a una intervención radical, conCloud Innovation—el tercer miembro más grande de AFRINIC— liderando un impulso formal para su disolución y la creación urgente de un RIR sucesor.
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La creciente influencia de Lindqvist alimenta la preocupación por el equilibrio de poder
En medio del colapso de AFRINIC, Kurt Lindqvist ha surgido como una figura central en la configuración de lo que viene a continuación. Sus recientes esfuerzos por actualizar el marco de cumplimiento ICP-2 y opinar personalmente sobre la elegibilidad de AFRINIC están siendo objeto de escrutinio. Los críticos argumentan que un solo individuo que tenga una mano tan decisiva en el proceso corre el riesgo de desplazar demasiada autoridad del modelo de múltiples partes interesadas tradicionalmente valorado en la gobernanza de internet.
Las preocupaciones se profundizaron después de que surgieran informes de que el asesor legal de Lindqvist visitó las oficinas de AFRINIC mientras el Síndico Oficial designado por el tribunal no se encontraba—un incidente que algunos observadores vieron como una extralimitación. Las partes interesadas ahora debaten si el papel cada vez más práctico de Lindqvist podría sentar un precedente para eludir los procesos regionales y erosionar la confianza en la autonomía local.
El llamado de Cloud Innovation a un ‘reinicio’
Cloud Innovation ha expresado su apoyo para avanzar hacia el desconocimiento de AFRINIC, pero insiste en que esto solo puede ocurrir si se nombra inmediatamente un RIR sucesor neutral y competente. Para muchos en la industria, el debate ahora se centra en un tema crítico: ¿deberían los RIR operar de forma independiente o se necesita orientación externa cuando la gobernanza se desmorona?
Con la confianza erosionándose y el futuro digital de África en juego, el equilibrio entre la autonomía regional y la influencia personal —y el peso de las decisiones tomadas por figuras clave como Lindqvist— dará forma al próximo capítulo de la gobernanza de internet.

