Resumen

  • draft-ietf-regext-epp-same-entity-01 permite que el registro defina la equivalencia y las opciones del conjunto, pero deja fuera de la especificación tanto esa política como el modo de acordarla con los registradores.
  • La definición tiene efectos duros: una transferencia alcanza todos los miembros asignados; borrar el dominio primario borra todos o ninguno; un repositorio compartido puede llevar la operación a varios registros.
  • Hace falta un recibo de política de equivalencia que una la orden con versiones de política y LGR, partes, dominio primario, prueba de pertenencia, excepciones, alcance y resultado.

Un conjunto de misma entidad no nace cuando el servidor termina de enumerarlo. Nace cuando una regla decide que varias cadenas representan nombres vinculados al mismo titular. El primer nombre registrado pasa a ser el dominio primario. Los demás sólo pueden asignarse al mismo registrador, que debe conservar al mismo registrante.

La diferencia es esencial porque el universo puede ser inmenso. El borrador presenta un caso realista con 10^15 posibilidades. La extensión puede devolver miembros asignados, pero no todo lo que la regla considera parte del conjunto. Guardar la respuesta EPP no basta para reconstruir el límite: hay que guardar la regla aplicada.

El registro determina las características y las opciones. Comparte esa política con los registradores, aunque la política y el método para alcanzar el acuerdo quedan fuera del protocolo. Prescribed, Settable y Linked son ejemplos útiles, no una taxonomía obligatoria. La autoridad decisiva está, por tanto, repartida entre texto técnico y acuerdo operativo.

Ser atómico no equivale a estar bien clasificado

La eliminación del dominio primario debe afectar a todos los miembros asignados. Si uno no puede borrarse, la orden completa falla y nada cambia. Es una protección valiosa: evita dejar variantes huérfanas o bajo estados incompatibles.

Pero la atomicidad sólo garantiza que la base aplicó su conjunto de manera indivisible. No demuestra que usó la versión correcta de la política, que la LGR era vigente o que una excepción histórica fue interpretada bien. Una operación puede ser impecable como transacción y equivocada como decisión institucional.

La transferencia concentra todavía más poder. Una solicitud sobre cualquier miembro asignado mueve el conjunto. Cuando varios registros comparten política y repositorio central, el efecto puede cruzar sus fronteras. Así se preserva la unidad del titular, pero un error de autorización deja de estar confinado al nombre visible en la orden.

El borrador exige siempre compatibilidad hacia atrás, gestión de la misma entidad y gestión del conjunto. Un cliente que desconoce la extensión recibe un rechazo seguro si intentaría una acción parcial. Ese rechazo evita daño silencioso, aunque puede resultar indescifrable si el registrador no conoce el criterio externo que amplió el alcance.

Las excepciones son parte del control

Allocated señala un objeto activo en el registro, no necesariamente delegado en DNS. Allocatable reserva un nombre para la entidad. Blocked impide que cualquiera lo obtenga. Exempted conserva situaciones anteriores que pueden tener otro titular o registrador hasta que se cumplan condiciones de convergencia.

Precisamente esos nombres exceptuados prueban que la política no empieza sobre una hoja en blanco. Hay derechos, contratos y estados previos. Si uno impide una transferencia o un borrado, la respuesta debe explicar la clase de conflicto sin revelar información que el solicitante no deba conocer.

La obra aún está abierta. Faltan números definitivos para códigos de error; hay preguntas sobre seguridad, registros DS y los efectos de una actualización Unicode; la sección de IANA aparece vacía. Además, Datatracker no muestra estado RFC previsto mientras la cabecera dice Standards Track. Es un borrador activo, no un RFC ni evidencia de despliegue.

Un recibo convierte la política en evidencia

El recibo propuesto por este artículo no pretende meter todo el contrato en XML. Registra un identificador verificable de la política y de la LGR, su fecha efectiva y las partes que la aceptaron. Nombra el dominio primario y conserva la demostración de que el nombre consultado pertenecía al conjunto en aquel instante.

También fija el radio de acción: operación, miembros asignados, registros cubiertos, repositorio central, estados reservados o bloqueados y excepciones relevantes. Finalmente enlaza códigos e identificadores de transacción con la prueba de que un fallo atómico restauró el estado completo.

Así se mantiene la división correcta de responsabilidades. El registro responde por la equivalencia; el registrador, por la identidad del cliente; el repositorio, por la simetría y la ejecución. La política puede estar fuera del protocolo, pero no fuera del expediente.

Fuentes