Resumen

  • ComReg propone evaluar como un conjunto los contratos de backhaul FTTP VUA de Eircom, incluidos Bitstream, White Label y acuerdos a medida, en vez de recuperar una prueba mayorista separada para cada producto.
  • Solo exigiría aprobación previa cuando el contrato supere el 5% de la demanda contestable, dure más de tres años y ofrezca un precio inferior al referente LRIC. La consulta sigue abierta hasta las 17:00 del 23 de octubre de 2026.

Análisis

ComReg reconoce que no recibe de forma sistemática los datos necesarios para reconstruir cada solución de backhaul. En su análisis combina informes de líneas con supuestos y respuestas de proveedores, así que la fotografía del mercado tiene límites. El proyecto intenta llevar esa incertidumbre a un terreno más verificable: el contrato que fija los servicios, descuentos y precios efectivos.

Ese es el problema que ComReg aborda en su consulta y proyecto de decisión, ComReg 26/63. El regulador plantea examinar cada contrato o acuerdo entre Eircom y un proveedor minorista como una cartera agregada de perfiles de velocidad FTTP VUA. El alcance incluiría Bitstream, White Label, soluciones de backhaul a medida e instalaciones asociadas pertinentes. Algunos servicios agrupados fuera del mercado mayorista regulado también podrían entrar en el cálculo si condicionan el acuerdo o influyen de forma sustancial en el precio efectivo del backhaul.

La propuesta llega tras un cambio en la regulación. En 2024, ComReg declaró que Eircom tenía poder significativo en el mercado comercial de acceso local mayorista de nueva generación y le exigió no estrechar el margen entre el VUA basado en FTTP y los servicios FTTP posteriores. La decisión mantuvo una prueba de margen minorista, pero no una prueba mayorista ex ante independiente para cada producto. ComReg dijo que vigilaría la evolución del mercado.

El borrador señala que la mezcla mayorista de Eircom cambió. Entre el primer trimestre de 2024 y el primero de 2025, Bitstream sumó unos 50.000 abonados y el VUA independiente perdió alrededor de 70.000. La evolución se revirtió parcialmente durante el año siguiente. Aun así, en el primer trimestre de 2026 Bitstream suponía el 56% de la base mayorista de Eircom, frente al 48% dos años antes. ComReg estima también que Eircom transportó el tráfico asociado al 22% de las líneas fijas de banda ancha a comienzos de 2026, frente al 16% a comienzos de 2024.

En su cálculo del backhaul contestable, la cuota de Eircom superó dos tercios, frente a menos de la mitad dos años antes. Son estimaciones construidas con datos declarados, supuestos e información solicitada a los proveedores; el regulador admite que no recoge sistemáticamente todos los acuerdos de backhaul.

Para el test propuesto, ComReg usaría como referencia un operador igual de eficiente que Eircom y el coste incremental de largo plazo más costes comunes (LRIC+). El coste pertinente del backhaul tomaría en cuenta todo el tráfico fijo de banda ancha que circula por la red de transmisión de Eircom, no solo el tráfico de un contrato. El cálculo incorporaría el insumo VUA regulado, descuentos autorizados, costes de entrega específicos y el plazo nominal del acuerdo mediante flujos de caja descontados. La lógica es captar mejor un paquete negociado a medida, aunque el método exige previsiones y una asignación de costes comprobables.

La aprobación previa requeriría tres condiciones simultáneas: superar el 5% de la demanda contestable de backhaul en algún momento del contrato, durar más de tres años y cobrar por línea y mes menos que el referente LRIC utilizado en las declaraciones de Eircom para su prueba minorista FTTP. Para calcular el denominador, ComReg excluye a Eircom y Virgin Media Ireland, a las que considera principalmente autoabastecidas. Con datos del cuarto trimestre de 2025, quedarían 920.156 líneas, el 52% del total de líneas fijas de banda ancha.

Un contrato que cumpla las tres condiciones no podría entrar en vigor hasta recibir la aprobación de ComReg. Si cumple las de volumen y duración, pero no la de precio, Eircom lo notificaría en los 30 días posteriores a su firma y podría aplicarlo de inmediato; la obligación de no estrechar el margen seguiría vigente. El borrador fija un examen de seis semanas, que podría suspenderse si se necesitan datos adicionales y ampliarse dos semanas. ComReg aún pide opiniones sobre la prueba y su alcance antes de cerrar la decisión.

Fuentes