- Los pagos atrasados agravan los desafíos de los fabricantes de EV, en contraste con los pagos puntuales de Tesla en medio de las tensiones de la industria.
- Los vientos económicos en contra intensifican los desafíos de la industria, afectando la estabilidad de la cadena de suministro.
En medio de una importante desaceleración económica, los fabricantes chinos de EV luchan contra el estancamiento de las ventas y la caída de los ingresos. En este difícil panorama, el pago puntual a los proveedores se vuelve fundamental para mantener las operaciones y fomentar las relaciones con los proveedores.
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Los pagos atrasados agravan los desafíos para los fabricantes de vehículos eléctricos
Varios fabricantes chinos de EV se están retrasando en el pago de sus deudas con los proveedores, con retrasos de hasta 2-3 meses. Esto contrasta notablemente con la capacidad de Tesla para mantener pagos puntuales, lo que demuestra su eficiencia operativa en medio de los desafíos de toda la industria.
Los ciclos de pago cada vez más largos en la industria china de vehículos eléctricos subrayan las innumerables dificultades que enfrentan los fabricantes de automóviles en uno de los mercados automotrices más grandes del mundo. Notablemente, destacados fabricantes de EV como Nio Inc. y Xpeng Inc. han experimentado retrasos significativos en la liquidación de sus cuentas por pagar, lo que refleja una tendencia más amplia de tensión financiera en el sector.
Mientras que el plazo de pago de Nio se extendió a aproximadamente 295 días, frente a los 197 días de 2021, Xpeng experimentó un aumento similar, con un período de pago que se extendió a 221 días desde los 179 días anteriores. En contraste, Tesla Inc., reconocida por su eficiencia operativa, mantuvo un período de pago comparativamente estable de alrededor de 101 días.
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Los desafíos de la industria agravados por los vientos económicos en contra
La desaceleración económica, junto con el decreciente interés de los consumidores en los EV y la suspensión del programa nacional de subsidios en 2022, ha creado un entorno operativo desafiante para los fabricantes. Los actores más pequeños, en particular, están soportando la peor parte de estas condiciones adversas, y algunos coquetean con la quiebra.
Las continuas guerras de precios y los márgenes de beneficio reducidos han puesto a prueba la liquidez de los fabricantes, lo que ha provocado retrasos en los pagos a los proveedores. Esta tensión financiera se está extendiendo por toda la cadena de suministro automotriz, afectando especialmente a los proveedores de menor nivel. A medida que los pagos atrasados se propagan en cascada por la cadena de suministro, los proveedores de nivel tres o cuatro enfrentan agudas presiones financieras, lo que genera preocupación sobre su viabilidad a largo plazo.
Los fabricantes de EV subrayan que la guerra de precios imperante y la tensión financiera en la industria intensificarán la presión sobre los proveedores. Muchos productores de componentes para automóviles están buscando activamente formas de mejorar su rendimiento financiero o están considerando desinvertir en segmentos comerciales no rentables para mitigar los riesgos derivados de la volátil dinámica del mercado. En consecuencia, los actores más débiles de la cadena de suministro se enfrentan al riesgo inminente de quedar marginados de la industria a medida que esta atraviesa un período de transformación tumultuosa y consolidación.

