- Las empresas chinas se han integrado en las telecomunicaciones, las redes de fibra y los servicios digitales de Irak.
- El efecto acumulativo de estos vínculos está provocando un renovado escrutinio sobre la dependencia, la influencia y el riesgo geopolítico.
Qué sucedió: la larga presencia de China en la infraestructura digital de Irak
Según un recienteinforme del Atlantic Councilque examina la huella digital de Pekín en el país, el papel de China en el sector de las telecomunicaciones de Irak se ha expandido de forma constante a lo largo de más de dos décadas. En lugar de un aumento repentino, la investigación describe una integración gradual de las empresas chinas en las telecomunicaciones, la energía y los servicios digitales, moldeando con el tiempo el panorama de la conectividad en Irak.
Los proveedores chinos entraron por primera vez en el mercado de telecomunicaciones de Irak a finales de la década de 1990. Zhongxing Telecom Corporation (ZTE) llegó en 1999, cuando Irak aún estaba bajo sanciones internacionales, seguida poco después por Huawei. Las primeras actividades incluyeron proyectos de fibra vinculados a redes militares, lo que subraya cómo la infraestructura de telecomunicaciones y la seguridad han estado entrelazadas en Irak durante mucho tiempo.
Tras la invasión de Irak por parte de las tropas estadounidenses en 2003, los proveedores chinos se hicieron más visibles, trabajando a través de operadores locales mientras Irak reconstruía sus redes. La asociación de Huawei con Asiacell, que hoy es el mayor operador de telefonía móvil del país, resultó especialmente influyente. A principios de la década de 2010, los funcionarios estadounidenses ya expresaban su preocupación por el hecho de que los proveedores chinos dominaran gran parte del ecosistema de telecomunicaciones de Irak, a veces mediante contratos vinculados indirectamente a la financiación de la reconstrucción.
En años más recientes, la participación china ha seguido evolucionando. A mediados de 2025, Asiacell firmó un acuerdo con China Mobile International para ampliar los servicios digitales empresariales, enmarcado como un apoyo a la transformación digital más amplia de Irak. Huawei también ha colaborado estrechamente con el regulador de comunicaciones de Irak, ofreciendo programas de formación centrados en la ciberseguridad y las competencias técnicas.
El informe también señala un impulso hacia las tecnologías emergentes. Huawei y Asiacell celebraron dos décadas de colaboración en 2023, anunciando planes para integrar la inteligencia artificial en los servicios de telecomunicaciones, una propuesta atractiva para un país que busca una modernización rápida.
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Por qué es importante: dependencia, seguridad y equilibrio estratégico
El análisis del Atlantic Council no presenta la expansión china como algo puramente comercial. En cambio, plantea interrogantes sobre el impacto acumulativo de la dependencia a largo plazo de la infraestructura digital construida por China. Las redes de telecomunicaciones se cruzan cada vez más con la ciberseguridad, la defensa y la cooperación en materia de inteligencia, ámbitos en los que la dependencia puede traducirse en vulnerabilidad estratégica.
Para Irak, las empresas chinas han ofrecido a menudo soluciones asequibles cuando las alternativas eran escasas, lo que hace que la relación sea económicamente atractiva. Sin embargo, una fuerte dependencia de un único socio externo podría complicar las relaciones con los aliados occidentales y limitar las opciones políticas en el futuro.
Lo que surge es un panorama de influencia incremental más que de control manifiesto. Cada proyecto puede parecer benigno por separado, pero en conjunto configuran los cimientos digitales de Irak. Si Irak puede seguir cosechando los beneficios de la participación china al tiempo que mitiga los riesgos a largo plazo sigue siendo una pregunta abierta y cada vez más inevitable.
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