• El ‘modo menores’ selecciona contenido y limita el tiempo de pantalla para los jóvenes en China
  • La medida es parte de una campaña más amplia para alinear la actividad en línea con los valores aprobados por el estado

Qué ocurrió

China ha promulgado formalmente un amplio reglamento del ‘modo menores’ que exige que todos los dispositivos inteligentes, plataformas y servicios en línea implementen restricciones para usuarios menores de 18 años. El mandato incluye límites de tiempo, filtrado de contenido apropiado para la edad e indicaciones educativas basadas en valores socialistas. La aplicación involucrará a fabricantes de dispositivos, desarrolladores de aplicaciones y plataformas en línea, todos los cuales deben garantizar que los menores sean identificados y encaminados hacia entornos digitales que cumplan con la normativa.

El reglamento se basa en los intentos anteriores de China de reducir la adicción a los juegos y los hábitos de Internet poco saludables entre los jóvenes. Esta vez, sin embargo, el alcance es más amplio y apunta a casi todas las formas de interacción digital. El Ministry of Industry and Information Technology (MIIT) dijo que garantizaría el cumplimiento constante mediante auditorías y sanciones para las empresas que no cumplan.

Por qué es importante

Esta medida representa el capítulo más reciente de la campaña en curso de Pekín para controlar el discurso digital y promover la educación ideológica entre los jóvenes. Si bien el gobierno chino presenta el esfuerzo como una protección de la salud mental y el fomento de un desarrollo positivo, los críticos lo ven como un medio de vigilancia e adoctrinamiento ideológico.

Para las empresas tecnológicas globales que operan en China, la norma introduce importantes obstáculos técnicos y regulatorios. Las empresas deberán construir mecanismos de detección de edad y sistemas de moderación de contenido que se ajusten a los estándares del gobierno chino, una tarea nada fácil dada la escala y la ambigüedad de los criterios de aplicación. Además, estas restricciones pueden influir en la política de contenido a nivel mundial, ya que las plataformas sopesan si crear productos específicos para cada región o adoptar restricciones uniformes.