Las elecciones de 2025 de AFRINIC cumplieron con los estándares legales pero recibieron duras críticas sobre equidad y transparencia.
La división entre validez y legitimidad revela por qué el cumplimiento legal por sí solo no puede restaurar la confianza de las partes interesadas.


Supervisión judicial y cumplimiento formal

La elección de la junta de 2025 de AFRINIC se llevó a cabo bajo supervisión judicial, satisfaciendo la mayoría de los requisitos legales. Sin embargo, a pesar de su éxito procedimental, el resultado fue rápidamente impugnado por las partes interesadas. ICANN y varios observadores de la comunidad expresaron su preocupación por la equidad y transparencia, señalando irregularidades en el Comité de Nominaciones, la verificación inconsistente de los derechos de voto y la confusión en torno al voto por poder.

La intervención del Receiver

La controversia se intensificó cuando el Receiver designado por el tribunal de Mauricio anuló toda la elección de junio por un solo voto por poder en disputa. Muchos miembros de AFRINIC consideraron esta medida excesiva y con influencias políticas, cuestionando si los poderes del Receiver deberían extenderse a las funciones democráticas de la organización. Aunque la decisión era legalmente defendible, expuso la tensión entre la supervisión judicial y la autonomía de la comunidad, un dilema recurrente en la gobernanza de AFRINIC.

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Segundas elecciones, la misma desconfianza

Tras la anulación, AFRINIC celebró una segunda elección en septiembre de 2025. Sin embargo, el descontento continuó. Los analistas señalaron violaciones de los propios estatutos de AFRINIC, incluida la composición inadecuada del Comité de Nominaciones y la controvertida eliminación de los derechos de voto por poder. Para muchos miembros, estas repetidas violaciones no reflejaron errores administrativos sino un colapso más profundo en la cultura de gobernanza, uno que socava la legitimidad, incluso cuando se mantiene la legalidad.

Legalidad versus legitimidad

El caso de AFRINIC resalta una distinción vital: una elección puede ser válida bajo la ley pero aún así ilegítima ante los ojos de la comunidad. El cumplimiento legal asegura el procedimiento, pero la legitimidad surge de la confianza, la inclusión y la equidad percibida. Hasta que AFRINIC reconstruya la transparencia, fortalezca sus instituciones y restaure la confianza entre los miembros, incluso las elecciones válidas permanecerán abiertas a cuestionamientos. En la gobernanza, como en la democracia, la legitimidad, no la legalidad, determina la supervivencia.