- BT planea cerrar su oficina de Belfast, lo que genera duras críticas de los líderes políticos de Irlanda del Norte.
- El cierre amenaza empleos y contradice las promesas del Gobierno del Reino Unido sobre el apoyo económico regional.
Qué pasó: ministros de Stormont critican al gigante de las telecomunicaciones por cerrar una sede clave en medio del impulso al empleo regional
BT Group enfrenta crecientes críticas por su decisión de cerrar su oficina de Riverside Tower en Belfast, una medida que podría hacer que cientos de empleos sean reubicados o perdidos. La empresa de telecomunicaciones anunció planes para cerrar el sitio para 2026 como parte de una estrategia de consolidación de propiedades en todo el Reino Unido. Tiene la intención de concentrar las operaciones en 30 ubicaciones conocidas como “centros del Reino Unido”, como Manchester, Birmingham y Bristol, pero no Belfast.
BTdeclaró que los empleados afectados recibirán apoyo y se les podrán ofrecer puestos en otros centros. Sin embargo,el ministro de Economía de Irlanda del Norte, Conor Murphy, hablando en nombre del gobierno descentralizado, condenó la medida, diciendo que socava los planes de crecimiento económico de la región. La viceprimera ministra, Emma Little-Pengelly, también dijo que el cierre “va en contra” de la promesa del Gobierno del Reino Unido de reequilibrar las oportunidades económicas en todo el país.
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Por qué es importante
La decisión de BT es un duro golpe para las ambiciones de Irlanda del Norte de crecimiento del sector tecnológico regional y descentralización económica. A pesar de las repetidas garantías del Gobierno del Reino Unido de “nivelar” las regiones más allá de Londres y el sureste, la retirada de un empleador importante como BT de Belfast contradice esta narrativa. Con más de 300 empleados en la Riverside Tower, el cierre plantea no solo un riesgo de empleo sino también una preocupación reputacional para la inversión interna.
Irlanda del Norte ya enfrenta desafíos para atraer roles digitales y tecnológicos de alta calidad. Perder una empresa de alto perfil como BT envía una señal preocupante tanto al talento local como a los posibles inversores. A medida que el apoyo del sector público se ha centrado en reforzar los ecosistemas tecnológicos en ciudades como Belfast, la falta de presencia de un centro de BT socava directamente esos esfuerzos. Los observadores de la industria dicen que esto podría profundizar la brecha digital entre regiones y reducir la resiliencia de la economía de Irlanda del Norte.

