Los casos de Apple y Meta marcan el punto en el que Bruselas dejó de tratar la Ley de Mercados Digitales como un sistema de advertencia y comenzó a utilizarla como una restricción operativa para los guardianes designados. La Comisión abrió las investigaciones sobre Apple y Meta en marzo de 2024 y emitió decisiones de incumplimiento el 23 de abril de 2025, multando a Apple con 500 millones de euros y a Meta con 200 millones de euros.

La superficie de control de Apple es la orientación de los desarrolladores y la distribución de aplicaciones. La Comisión afirma que las condiciones de la App Store de Apple restringían a los usuarios empresariales la posibilidad de informar a los clientes sobre ofertas fuera de la plataforma.

En un expediente paralelo sobre Apple, la Comisión también mantuvo la presión sobre las condiciones alternativas de distribución de aplicaciones, lo que convierte la cuestión de las soluciones en económica y no meramente procedimental: ¿pueden los desarrolladores llegar a los usuarios a través de vías externas sin que nuevas fricciones hagan que la vía sea antieconómica?

La superficie de control de Meta es el consentimiento y la combinación de datos. La Comisión se opuso a un modelo que empujaba a los usuarios de Facebook e Instagram hacia la publicidad personalizada o una opción de pago sin anuncios. Su supervisión de soluciones se centra ahora en si los usuarios de la UE reciben una opción menos intensiva en datos que sea significativamente equivalente, y en si la interfaz hace que esa opción sea práctica en lugar de teórica.

El mecanismo de impacto es acumulativo. Si la Comisión puede medir y controlar la calidad de las soluciones, el régimen se convierte en una capa de gobernanza continua sobre la economía de las tiendas de aplicaciones, el uso de datos publicitarios y el diseño de la interfaz de los guardianes. Si Apple y Meta pueden rediseñar el cumplimiento en forma de tarifas, fricciones o valores predeterminados débiles, las sanciones se convierten en un coste manejable en lugar de un cambio en la estructura del mercado.

La evidencia es más sólida en la secuencia regulatoria: la apertura de la investigación, las decisiones de incumplimiento, los importes de las sanciones y la presión para las soluciones están todos documentados por la Comisión. Los materiales de las empresas Apple y Meta son un contexto útil sobre cómo cada empresa enmarca el cumplimiento, el riesgo empresarial y el diseño de la elección del usuario, pero no demuestran por sí mismos que las soluciones sean efectivas.