• ICANN enfrenta reacciones negativas por eludir los tribunales e imponer una agenda global
  • El colapso de AFRINIC expone la fragilidad de la gobernanza de internet en África

Lo que sucedió: La gobernanza de AFRINIC implosiona

AFRINIC, el registro regional de internet (RIR) de África, ha entrado en un estado de colapso tras años de crisis de gobernanza, elecciones fallidas y batallas judiciales. Antes responsable de distribuir direcciones IP en todo el continente, el registro se ha convertido en un símbolo de descomposición institucional.

Pero en el vacío dejado por la disfunción de AFRINIC, la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números (ICANN) —una entidad sin fines de lucro con sede en EE.UU. que supervisa la coordinación global de internet— ha tomado medidas controvertidas que, según los críticos, equivalen a una toma de poder silenciosa.

La situación se intensificó en enero de 2025, cuando un abogado que representaba a ICANN apareció sin previo aviso en la sede de AFRINIC en Mauricio para recuperar un documento confidencial. Aunque el director ejecutivo de ICANN, Kurtis Lindqvist, se ha mantenido vago sobre sus intenciones, los observadores afirman que la medida refleja su creciente postura intervencionista, a pesar de que los tribunales locales aún están a cargo de los asuntos de AFRINIC.

Las tensiones alcanzaron su punto máximo cuando Lindqvist anunció una nueva «solución interina» para el liderazgo de AFRINIC, ignorando un proceso electoral aprobado por un tribunal mauriciano e invalidando su resultado por un voto por poder disputado. La anulación de la elección del 23 de junio de 2024 por una sola papeleta de poder no verificada descartó votos válidos, exponiendo lo que los críticos llaman los «estándares electorales inviables» de AFRINIC y erosionando aún más la confianza en su gobernanza.

En lugar de apoyar los procesos regionales, ahora se acusa a Lindqvist de intentar «elegir a los líderes de AFRINIC», una medida vista como una extralimitación de su alcance y un golpe al modelo de gobernanza de internet ascendente de África.

Detrás de esto está el controvertido documento de cumplimiento ICP-2 de ICANN, una política poco publicitada que le otorga el poder de desreconocer a los registros regionales de internet. Adoptado sin consulta pública, el ICP-2 eludió los propios mecanismos de múltiples partes interesadas de ICANN, lo que marca un grave alejamiento de su modelo de gobernanza tan promocionado.

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Por qué es importante

Las acciones de ICANN en África marcan un punto de inflexión en el panorama de la gobernanza global de internet. Antes un coordinador técnico neutral, ahora se le ve como un organismo que está perdiendo el control, cada vez más dependiente de decisiones centralizadas y dispuesto a socavar los tribunales regionales para imponer el orden.

Los críticos argumentan que Lindqvist está explotando la crisis de gobernanza de AFRINIC para consolidar su influencia en el continente. En lugar de apoyar la recuperación bajo la supervisión legal africana, ICANN parece estar promoviendo una agenda global que deja de lado la autonomía local y, por extensión, la capacidad de África para controlar su propio futuro digital.

El colapso de AFRINIC ya está causando efectos en cadena: ya no existe una autoridad confiable para gestionar las asignaciones de IP en África, lo que plantea graves riesgos para la conectividad, la seguridad del enrutamiento y la infraestructura digital más amplia del continente. Las batallas legales, combinadas con una gobernanza irreparablemente rota, han convertido a AFRINIC en una institución poco fiable.

Sin embargo, la respuesta de Lindqvist no ha hecho más que profundizar la crisis. El retroceso en las amenazas de desreconocer a AFRINIC —una postura que rectificó tras la indignación de la comunidad— sugiere una estrategia manipuladora y cambiante. Las partes interesadas ahora temen que esto pueda sentar un precedente peligroso para otros RIR, donde ICANN podría imponer el cumplimiento sin rendición de cuentas.

Lo que está en juego es más que solo AFRINIC: es la credibilidad de la gobernanza de múltiples partes interesadas de ICANN, y si internet global permanece descentralizada, transparente y responsable ante las comunidades a las que sirve.

A menos que Lindqvist controle su extralimitación y ceda ante los procesos judiciales locales, la crisis en África podría ser solo el comienzo.