- Una petición presentada el 24 de julio busca disolver AFRINIC por presuntas irregularidades financieras y fallos de gobernanza.
- Los críticos argumentan que la inestabilidad de la organización amenaza el desarrollo de la infraestructura de Internet en África.
Desplome financiero y consecuencias legales
La petición de disolución presentada en Port Louis expone el sorprendente deterioro financiero deAFRINIC, con documentos de auditoría que muestran una reducción del 67% de las reservas operativas desde 2019. Los estados financieros del registro de 2022, obtenidos porAfrica Business Insider, revelan gastos cuestionables, incluidos 1,2 millones de dólares en inexplicables “honorarios de consultoría” durante la pandemia de COVID-19, cuando las cuotas de membresía estaban en mora. Esto sigue a la controvertida destitución en 2021 del CEO Eddy Kayihura, cuyo pago por despido de 450.000 dólares –casi el 15% de las reservas de ese año– provocó revueltas entre los miembros.
Analistas legales señalan que la petición cita múltiples violaciones de la Ley de Sociedades de 2001 de Mauricio, particularmente en lo que respecta a los deberes fiduciarios de los directores. “No se trata solo de finanzas, es un fallo sistémico de gobernanza”, afirma la abogada especializada en tecnología Fatima Diallo en su reciente análisis. El resultado del caso podría sentar precedente sobre cómo se responsabiliza a las organizaciones regionales de Internet.
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Conectividad en todo el continente en riesgo
La posible disolución llega en el peor momento posible para África, ya que el continente experimenta un crecimiento digital sin precedentes con aumentos anuales del 11% en la penetración de Internet. El ministerio de comunicaciones de Nigeria informa que la inestabilidad de AFRINIC ya ha retrasado lassubastas del espectro 5Gen tres naciones, mientras que los ISP sudafricanos están acumulando direcciones IPv4 ante la previsión de escasez.
Los críticos destacan el costo humano: las iniciativas de telesalud rural en Malawi y Zambia enfrentan un aplazamiento indefinido debido a las incertidumbres en la asignación de IP. “Estamos viendo el impacto directo en la conectividad de base”, dice el experto en infraestructura con sede en Dakar Modibo Keita, cuyo estudio reciente muestra que 14 naciones africanas han pausado proyectos de inclusión digital.
La crisis ha reavivado los debates sobre la descentralización de la gestión de IP, aunque los expertos advierten que los sistemas fragmentados podrían profundizar las desigualdades. “Sin una intervención urgente, corremos el riesgo de crear una Internet africana de dos velocidades”, advierte el ex miembro de la junta de la ICANN Nii Quaynor en su más reciente comentario.

