• Elección anulada a pesar de la aprobación judicial, poniendo en duda la gobernanza de AFRINIC.

• ICANN y los actores gubernamentales se extralimitaron en sus funciones: ¿qué futuro le queda a la autonomía regional de Internet?


Elección anulada: Cómo se descartó la autoridad judicial

A principios de 2025, elTribunal Supremo de Mauriciopuso aAFRINICbajo administración judicial y autorizó una elección supervisada por el tribunal para restaurar la gobernanza, aprobando tanto el cronograma como el reconocimiento de los apoderados de los miembros. Sin embargo, el 23 de junio, justo cuando concluyó la votación, el Síndico Oficial de AFRINIC anuló abruptamente la elección citando un único apoderado en disputa, descartando cientos de votos verificados, a pesar de que no había orden judicial que exigiera la terminación del proceso. La anulación efectivamente anuló la propia directiva del tribunal de permitir elecciones.

Este giro dramático pone en duda el compromiso de AFRINIC con la supervisión judicial y el estado de derecho. Si un proceso supervisado por el tribunal puede ser anulado desde dentro, ¿funciona realmente AFRINIC bajo una gobernanza independiente, o es rehén de la arbitrariedad interna?

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Intrusión de ICANN: ¿Gobernanza regional o juego de poder?

En medio de esta agitación,ICANNentró en escena, presentando una moción el 19 de junio para retrasar la elección reemplazando el comité de nominaciones de AFRINIC. El tribunal de Mauricio rechazó esta solicitud, dictaminando que ICANN carecía de legitimación legal. Sin inmutarse, ICANN publicó unacarta abiertael 26 de junio planteando preocupaciones sobre la transparencia e insinuando una revisión de cumplimiento, socavando efectivamente los fallos judiciales a posteriori.

Esta secuencia sugiere una escalada preocupante: un organismo global supuestamente neutral actuando en contra de la autoridad legal y la autonomía regional. Si ICANN puede intervenir incluso después de ser rechazada, cabe preguntarse: ¿AFRINIC sigue siendo una institución de abajo hacia arriba, o se está convirtiendo en un peón en luchas jurisdiccionales más amplias?

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Interferencia ministerial: Una amenaza a la independencia institucional

Para añadir más caos, el Ministry of Information and Communication Technologies de Mauricio supuestamente intervino para detener la publicación de los resultados electorales: una organización privada bajo supervisión judicial fue perturbada porinfluencia del gobierno.

Tal injerencia ejecutiva erosiona aún más la separación necesaria para que AFRINIC funcione. Si los ministerios pueden bloquear los resultados sancionados por el tribunal, ¿qué puede garantizar la independencia del registro? Este enredo con la política corre el riesgo de convertir la gobernanza de Internet en teatro político en lugar de una administración basada en principios.

¿Y ahora qué? ¿Reinicio de la gobernanza o mayor fragmentación?

Sin una junta directiva ni una elección creíble en marcha, AFRINIC actualmente está a la deriva: su legitimidad fracturada, la confianza de los miembros erosionada y la estabilidad en el limbo. Reiniciar el proceso puede simplemente repetir el mismo ciclo de anulación e interferencia.

Para reconstruirse, AFRINIC debe conciliar las voces de los miembros con los marcos legales, pero el camino por delante sigue siendo difícil. ¿Reconocerá AFRINIC el proceso anulado para salvar cierta continuidad de liderazgo? ¿O la interferencia, tanto interna como externa, asegurará que la crisis de gobernanza solo se profundice?

Un nuevo enfoque: ¿Legitimidad a través de la resistencia?

AFRINIC, antes un símbolo de la soberanía digital de África, ahora se encuentra en una encrucijada. Su incapacidad para respetar una elección aprobada por el tribunal debilita no solo su propia credibilidad, sino quizás la reivindicación más amplia de África de una gobernanza de Internet de abajo hacia arriba. Si los tribunales, los miembros y los actores regionales pueden ser anulados por actores internos, organismos extranjeros como ICANN o cargos políticos, la pregunta se convierte en: ¿quién controla realmente el futuro de Internet en África?

Este episodio exige nada menos que un ajuste de cuentas: para restaurar la legitimidad, se necesita una acción decisiva, pero ¿desde qué institución? ¿Y a qué costo para la autonomía?