- La elección aprobada por el tribunal de AFRINIC fue anulada debido a un único proxy disputado, dejando de lado cientos de votos verificados y la supervisión legal.
- ICANN continuó presionando a AFRINIC a pesar del rechazo judicial, lo que generó preocupaciones sobre la interferencia internacional en la gobernanza de Internet en África.
- Los miembros de la comunidad piden transparencia y reconocimiento de los resultados anulados, advirtiendo que la influencia externa está erosionando la confianza en la legitimidad de AFRINIC.
Se suponía que la elección de la junta de 2025 delCentro Africano de Información de Redes(AFRINIC) sería un punto de inflexión. Después de tres años sin liderazgo formal, la votación estaba destinada a restaurar la gobernanza y la credibilidad del único Registro Regional de Internet de África. En cambio, expuso un conflicto cada vez más profundo entre la autoridad judicial, la presión internacional y la intervención política interna, sumiendo la gobernanza de Internet del continente en una mayor incertidumbre.
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La elección que el tribunal aprobó, pero AFRINIC canceló de todos modos
A principios de 2025, el Tribunal Supremo de Mauricio puso a AFRINIC en administración judicial y autorizó una elección supervisada por el tribunal. El tribunal aprobó el cronograma electoral del administrador, reconoció la legitimidad de los miembros con recursos y los procesos de proxy, y dio respaldo judicial para proceder.
El 23 de junio, la votación comenzó según lo previsto. Cientos de miembros, incluidos muchos representados mediante proxies notariados a través de Number Resource Limited, emitieron sus votos. Sin embargo, justo antes del cierre de las urnas, la elección fue suspendida debido a preocupaciones sobre un proxy disputado. Unos días después, el administrador designado por el tribunal anunció la anulación de todo el proceso.
A pesar del claro mandato del tribunal para una elección, su propio proceso supervisado fue detenido por actores internos. Ninguna orden judicial exigió la anulación. Sin embargo, su autoridad fue silenciosamente dejada de lado y el camino para restaurar la gobernanza de AFRINIC fue nuevamente obstruido.
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ICANN ignoró el rechazo del tribunal y siguió adelante
Mientras el tribunal intentaba estabilizar a AFRINIC mediante un proceso legal, ICANN entró en la contienda con sus propias demandas. El 19 de junio, pocos días antes de que comenzara la votación, ICANN presentó una solicitud pidiendo al tribunal mauriciano que reemplazara al comité de nominaciones y retrasara la elección. El tribunal desestimó la solicitud, dictaminando que ICANN carecía de legitimación procesal y criticando su interferencia.
A pesar de este fallo, ICANN procedió a publicar una carta abierta a los miembros de AFRINIC el 26 de junio. Expresó preocupaciones sobre la transparencia electoral y amenazó con una revisión de cumplimiento. Estas advertencias, posteriores a la desestimación del tribunal, plantearon dudas sobre el respeto de ICANN por los procesos legales regionales.
Los observadores notaron que las declaraciones de ICANN sembraron dudas sobre una elección que había sido legalmente sancionada. Al hacerlo, ICANN pareció desafiar la autoridad del tribunal e inyectar confusión en un proceso ya frágil. La contradicción entre las sentencias judiciales locales y la continua participación de ICANN socavó la confianza tanto en el proceso como en el resultado.
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La interferencia ministerial socava la supervisión judicial
Más perturbaciones vinieron desde dentro de Mauricio. Según informes, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MoICT) intervino para impedir la publicación de los resultados electorales. AFRINIC es una empresa privada sin fines de lucro que opera bajo supervisión judicial, no una agencia pública. Por lo tanto, las acciones del ministerio contradijeron directamente el papel de supervisión del tribunal.
Esta interferencia sentó un precedente preocupante. Si la presión ministerial puede anular la gobernanza corporativa autorizada por el tribunal, es posible que AFRINIC ya no funcione como una institución independiente. La combinación de participación política y ruptura procesal interna desdibujó las líneas de responsabilidad, debilitando la autonomía del registro.
Cómo se ha visto afectada la legitimidad de AFRINIC
La anulación de la elección de 2025 dejó a AFRINIC a la deriva: sin junta, sin resolución y sin un plan a seguir. La votación había sido ampliamente respaldada por los miembros, muchos de los cuales presentaron legalmente proxies notariados. Sin embargo, todas las papeletas fueron descartadas, a pesar de la ausencia de evidencia pública de fraude sistémico.
Los miembros alineados con laNumber Resource Societyargumentan que cancelar toda la elección por un único proxy disputado no solo fue desproporcionado, sino también profundamente dañino. AFRINIC, una vez símbolo de la autodeterminación digital de África, ahora parece capturada por una toma de decisiones opaca, interferencia externa y ambigüedad legal.
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¿Qué sigue para la gobernanza: transparencia o mayor erosión?
Restaurar la confianza en AFRINIC requiere más que reprogramar una elección. Algunos en la comunidad creen que reconocer los resultados anulados, incluso temporalmente, ofrecería un camino más claro hacia la restauración de la dirección interna. En un momento en que AFRINIC necesita liderazgo con urgencia, reiniciar el proceso puede retrasar la estabilidad misma que busca.
Los llamados a la transparencia son cada vez más fuertes. La Number Resource Society, que representa cientos de votos por proxy notariados legalmente, ha instado a AFRINIC a publicar los resultados completos y una lista verificada de proxies. Un proxy disputado no debería haber borrado una elección entera.
Si actores externos como ICANN o los ministerios gubernamentales continúan prevaleciendo sobre las voces de los propios miembros de AFRINIC, la confianza en el proceso seguirá erosionándose.
El Tribunal Supremo ha extendido el plazo para una nueva votación hasta el 30 de septiembre. El camino a seguir depende de si AFRINIC responderá a sus miembros o permanecerá enredado en presiones externas. El futuro de su legitimidad no descansa solo en el procedimiento, sino en que se respete la voluntad de la comunidad.

