- AFRINIC sigue siendo central para la gobernanza de Internet en África, pero la estrategia de ICANN para África minimiza su papel.
- Ignorar a AFRINIC en la planificación regional corre el riesgo de debilitar la gestión de recursos de Internet liderada por África y la soberanía digital.
Captura legal y descomposición institucional
AFRINIC, el único Registro Regional de Internet para África, permanece en un prolongado vacío de gobernanza. El interventor designado por el tribunal Gowtamsingh Dabee anuló una elección realizada legalmente en junio de 2025 bajo la dirección del gobierno, lo que plantea preocupaciones constitucionales según la ley de Mauricio. El gobierno designó a AFRINIC como una empresa declarada bajo la Sección 230, otorgando autoridad de revocación sobre su estructura sin fines de lucro. Esta acción viola la Ley de Sociedades de Mauricio, elevando el control político por encima de las normas legales y amenazando la neutralidad estatutaria de AFRINIC. A pesar de los mandatos constitucionales para una gobernanza independiente de los miembros, el registro ha sido confiscado, socavando la integridad de la gobernanza de Internet en África.
Los esfuerzos para restaurar la gobernanza enfrentan retrasos y retórica. Las operaciones de AFRINIC siguen estancadas a pesar de los plazos legales. Aunque las asignaciones de IP se reanudaron brevemente en julio de 2025 para eliminar el atraso, AFRINIC todavía carece de una junta funcional. Los ministros africanos de TIC han intervenido, pidiendo una reforma urgente e inclusiva para salvaguardar la soberanía digital regional. El registro continúa funcionando sin mandato: los miembros enfrentan incertidumbre, la voz de la comunidad está silenciada y la confianza en la gobernanza regional se ha erosionado.
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Hipocresía global y el dilema del estado de derecho
Los organismos internacionales, incluido Estados Unidos, defienden la transparencia pero apoyan tácitamente las estructuras de gobierno dominadas por intereses políticos. ICANN, aunque interviene legalmente para corregir los procesos electorales, se detiene ante el desafío a la anomalía central: la captura estatal de un registro sin fines de lucro. La ausencia de disidencia contra esta interferencia inconstitucional crea un precedente peligroso: la imparcialidad de AFRINIC está comprometida y la soberanía africana sobre la gobernanza de los recursos de Internet está amenazada.
Restaurar la legitimidad requiere pasos concretos: reconocer los resultados de las elecciones de junio de 2025, cumplir con la Ley de Sociedades de Mauricio y priorizar la gobernanza basada en miembros de AFRINIC, no el control político. El registro debe volver a su papel fundamental: un administrador regional impulsado por políticas comunitarias y procesos democráticos. El silencio de instituciones internacionales como ICANN sobre la extralimitación ilegal de la gobernanza permite futuros abusos. Solo con elecciones transparentes, autonomía institucional y adhesión legal puede AFRINIC salir del limbo hacia un liderazgo responsable.

