Resumen

  • Cleveland Free-Net evolucionó desde un experimento médico de preguntas y respuestas en 1984 hasta convertirse en un sistema informático comunitario gratuito. Case Western Reserve University sitúa la incorporación del acceso a Internet en la renovación de 1989, no en la apertura de 1986.
  • En 1995, la universidad calculaba que una sesión telefónica con módem costaba unos cinco centavos entre el sistema y la red telefónica; una sesión que llegaba por Internet costaba al sistema menos de una décima de centavo. Los módems estaban ocupados más del 99 % del tiempo disponible.

Análisis

En 1984, Thomas Grundner y sus colegas de Case Western Reserve University (CWRU) probaron una idea modesta: un tablón médico en una sola línea telefónica donde los vecinos podían dejar una pregunta para que respondiera un médico. Dos años después, el proyecto se había convertido en Cleveland Free-Net, un sistema informático abierto a la comunidad con correo electrónico e información sobre salud, educación, gobierno, arte y derecho. La historia institucional de CWRU fecha su apertura en julio de 1986. Para entrar hacían falta un ordenador o terminal, un módem y una llamada telefónica; la Web aún no era una puerta de acceso para el público.

La palabra «gratis» se refería al precio de uso del sistema, no a que toda la cadena careciera de coste. Alguien debía aportar el equipo del usuario, las líneas, el ordenador central, el software y el trabajo de mantener los recursos al día. Un estudio de 1989 sobre redes comunitarias describió el prototipo de Cleveland con más de 6.000 usuarios registrados, entre 500 y 600 conexiones al día y diez líneas telefónicas entrantes. Son medidas distintas: inscripciones acumuladas, conexiones diarias y vías telefónicas simultáneas hacia un mismo ordenador. Ninguna revela por sí sola cuántas personas lograban conectarse durante las horas de mayor demanda.

El crecimiento obligó a cambiar la infraestructura detrás del servicio. Según la historia de CWRU, la reorganización para ampliar la capacidad concluyó en agosto de 1989 e incorporó acceso a Internet. Así, un sistema informático comunitario que llevaba tres años funcionando consiguió una ruta hacia redes más amplias. Ese hito no convierte la apertura de 1986 en una conexión a Internet ni hace que todos los foros y recursos locales fueran servicios generales de Internet.

El informe de junio de 1995 de la oficina de servicios de información de CWRU retrató una operación mucho mayor. Al comparar 1988 y 1994, calculó que los usuarios individuales en un día habían pasado de 160 a 16.000, y las sesiones anuales de 36.000 a casi seis millones, con una duración media de 28 minutos. También señaló que el sistema admitía 406 usuarios simultáneos por todas las vías de acceso y tenía 260 líneas telefónicas de entrada. Hay que mantener separadas las unidades: usuarios registrados, personas que usaron el servicio en un día, sesiones y capacidad simultánea no son sinónimos de «usuarios».

La ruta de acceso cambiaba la economía. El informe de 1995 decía que más de la mitad del uso llegaba ya por Internet. Para una sesión por teléfono y módem, CWRU estimaba menos de un centavo de coste del sistema más unos cuatro centavos asociados a la red telefónica pública: cerca de cinco centavos en total. Una sesión que entraba por Internet costaba al sistema menos de una décima de centavo. No era una factura uniforme enviada a cada usuario, sino una estimación operativa que revelaba quién absorbía gastos ocultos tras una pantalla de acceso gratuito.

El camino más barato no eliminó el cuello de botella. CWRU informó de que sus módems se usaban más del 99 % del tiempo disponible y calculó que podría aprovechar el doble o el triple de unidades. La universidad afirmó haber gastado más de 150.000 dólares en hardware a lo largo de tres generaciones de renovación; unos 60.000 dólares obtenidos al licenciar el software FreePort se reinvirtieron en equipos. Los usuarios también donaron módems usados, pero con el tiempo la universidad tuvo que comprar cientos de repuestos. El acceso sin tarifa dependía de capital periódico, donaciones y respaldo institucional.

El cierre tampoco se explica solo por la llegada de la Web. La enciclopedia histórica de CWRU registra fallos y señales de línea ocupada pese a las mejoras, mientras el acceso comercial a Internet se volvía más asequible. La universidad cerró el sistema original el 30 de septiembre de 1999, tras considerar el coste de nuevas mejoras de rendimiento y de la compatibilidad con el año 2000. El aviso de cierre pidió a los usuarios comunitarios que buscaran otras formas de recibir correo y utilizar recursos de Internet.

El modelo sí viajó. La historia contemporánea de National Capital FreeNet en Ottawa cuenta que sus organizadores consiguieron software de CWRU en 1992 y abrieron su servicio al público en febrero de 1993. Eso prueba que el diseño podía reproducirse, no que todas las redes Free-Net tuvieran los mismos costes u operaciones.

La unidad útil para leer esta historia es la sesión y la ruta que la transportó. Un servicio público sin tarifa debía pagar el ordenador, la interfaz telefónica, el soporte y la renovación. La conexión a Internet redujo drásticamente el coste declarado por sesión, pero los módems seguían casi saturados y la expansión tropezaba con la financiación. «Gratis» era una decisión sobre quién asumía el coste, no una propiedad técnica de la red.

Fuentes