Resumen
- La capacidad 5G necesita espectro y más sitios, pero cada uno requiere energía, backhaul y un núcleo suficiente.
- Deben publicarse velocidad y latencia en hora punta por zona, no solo cobertura o un máximo de laboratorio.
Las frecuencias altas aportan capacidad, aunque recorren menos distancia y penetran peor los edificios. Las bajas cubren más territorio con menos ancho de banda adicional. El resultado depende de cómo se combinan bandas y estaciones.
El cuello de botella suele estar detrás de la radio. Una antena rápida conectada a transporte limitado desplaza la congestión. El núcleo, el peering, las actualizaciones y la energía también afectan disponibilidad y latencia.
La evidencia relevante es rendimiento en hora punta, cobertura interior, subida, continuidad al moverse y recuperación tras una caída. Mientras esos valores no mejoren juntos, 5G describe una interfaz de radio, no la calidad de todo el servicio.


