Resumen

  • El espacio es sustituible; la calidad eléctrica, la oferta de redes y la disciplina de respuesta no lo son.
  • La elección debe probar fallos, plazos de conexión cruzada y costes de salida.

La colocación permite instalar equipos propios en un centro de datos compartido, pero comparar solo el precio del rack oculta el riesgo. Conviene revisar densidad eléctrica, autonomía, refrigeración, diversidad de operadores, cargos de interconexión y quién puede tocar los equipos. Las mejores pruebas son el historial de incidentes y un ejercicio cronometrado de manos remotas. Un armario barato sale caro si un circuito, una conexión tardía o una migración cautiva interrumpe el servicio que debía proteger.

Fuentes