Resumen

  • Durante las inundaciones de Washington y Oregón de febrero de 1996, USGS entregó más de 11.900 gráficos a más de 4.800 usuarios ajenos a la agencia. Ese año ofrecía datos horarios de caudal de más de 2.600 puntos por la web.
  • Tras Hurricane Fran, las averías eléctricas y telefónicas afectaron a los ordenadores de USGS en Carolina del Norte. Los datos de nivel del agua se enviaron por otras redes remotas para volver a ofrecerlos al público.

En febrero de 1996, más de 4.800 usuarios de fuera de USGS acudieron a sus gráficos para seguir las inundaciones de Washington y Oregón. La agencia les sirvió más de 11.900 curvas de datos en tiempo real. Las administraciones empleaban esa información para evaluar las crecidas y gestionar desembalses. Consultar el río en la web ya tenía una utilidad bastante menos abstracta que admirar una nueva tecnología.

Siete meses después apareció un problema muy terrenal. Hurricane Fran atravesó Carolina del Norte los días 5 y 6 de septiembre. Los cortes de electricidad y teléfono trastornaron los ordenadores locales de USGS. Quienes intentaban seguir por la web las graves inundaciones perdieron temporalmente ese acceso.

La ficha publicada por USGS en 1997 explica cómo se recuperó una vía de consulta: los datos de nivel de los ríos se desviaron hacia otras redes remotas y volvieron a estar disponibles para los usuarios de la web. La tormenta había puesto a prueba el camino entre la medición y su lector.

Ese camino era reciente para el gran público. Joe Nielsen describió en una retrospectiva de 2020 el antiguo predominio de los informes en papel y las solicitudes directas a las oficinas. Los datos se entregaban sobre todo como estadísticas diarias, generalmente un año o más después de su recogida y revisión. El sistema inicial rt_www empezó con unos pocos puntos de Montana y varios días de caudales recientes. Un pequeño equipo de Montana Water Science Center había acortado la espera.

Los colaboradores con tareas operativas ya utilizaban transmisiones por satélite y módem. La web amplió mucho el círculo de consulta. La ficha contemporánea sitúa la apertura de datos al público en 1995; en 1996 había información horaria de más de 2.600 puntos. En septiembre, USGS sirvió por esa vía más de 48.000 gráficos de caudal en todo el país. También puso en línea series históricas, reduciendo las peticiones que antes atendía manualmente.

La facilidad de abrir una curva escondía una labor menos cómoda. Los instrumentos podían transmitir el nivel del agua. Para obtener el caudal —el volumen que pasa por unidad de tiempo— había que relacionar ese nivel con las condiciones del cauce y del flujo. La relación cambiaba y exigía nuevas mediciones e interpretación humana. En el sistema de entonces, los ordenadores de USGS procesaban esa información antes de entregarla.

Los boletines de Virginia durante Fran dejan ver ese trabajo. El 8 de septiembre informaban de científicos y equipos de campo midiendo crecidas y tomando muestras de agua en cuatro cuencas. El día 6 habían advertido de accesos difíciles por árboles caídos, carreteras arrasadas e inundaciones repentinas. El lector podía quedarse ante su ordenador; alguien seguía teniendo que llegar hasta el agua.

La expansión del servicio digital coincidía además con una reducción de los puntos de observación. La red tenía unas 7.000 estaciones en 1996, 185 menos que el año anterior. National Weather Service utilizaba casi 4.000 estaciones operadas para otros colaboradores. La decisión de una entidad de mantener su aportación podía afectar a muchos usuarios que nunca aparecían en su presupuesto.

Fran reunió esas piezas en una misma historia: observaciones de campo, procesamiento y una conexión que debía sobrevivir a problemas locales. La web había convertido los datos de los ríos en algo que el público podía consultar mientras cambiaba la situación. Para sostener esa promesa había que conservar las estaciones y encontrar una salida cuando fallaban los ordenadores. El río había conseguido una página; seguía sin entender de horarios de oficina.