Summary

  • La propuesta de Asia-Pacífico pide que Estados y miembros sectoriales impulsen, junto al grupo asesor y los grupos de estudio, la participación activa de la siguiente generación de expertos.
  • La asamblea de normalización ya aprobó en 2024 una resolución con formación, mentoría, presencia en delegaciones e informes anuales. La novedad es llevar esa tarea a la resolución de la conferencia plenipotenciaria sobre el papel de la asamblea.

Un gafete abre la puerta de la conferencia. No abre automáticamente el documento donde se decide la próxima recomendación. El addendum 6 de las administraciones de Asia-Pacífico apunta a esa distancia: propone que la Resolución 122 de la UIT anime a Estados Miembros y Miembros del Sector, con el Grupo Asesor de Normalización de las Telecomunicaciones (GANT) y los grupos de estudio, a involucrar activamente a nuevos especialistas. Consta en el registro de la UIT como propuesta para Doha. Los delegados aún deben resolverla.

Aquí «siguiente generación» no equivale a «menores de cierta edad». La Resolución 107, aprobada en 2024, incluye a profesionales jóvenes y a profesionales con experiencia que quieren entrar en la normalización. Tiene lógica: saber diseñar o explotar una red no enseña por arte de magia cómo se negocia una coma en un texto técnico internacional.

La UIT tampoco parte de una hoja en blanco. En 2024 encomendó al director de la oficina de normalización reutilizar materiales para cerrar la brecha de normalización con la Academia de la UIT, buscar aportaciones voluntarias para mejorar la formación, estudiar reconocimientos y presentar un informe anual al GANT. Invitó a los miembros a incorporar especialistas nuevos a sus delegaciones y apoyarles con mentoría. A las universidades les pidió acceso a información, becas y presencia de investigadores que comienzan su carrera.

Lo que propone Asia-Pacífico es elevar ese compromiso al texto que define el papel cambiante de la asamblea mundial. Sería una señal institucional más fuerte para quienes organizan y preparan el trabajo de normas. No asigna una cuota de puestos ni un voto adicional. Tampoco convierte un curso en participación sustantiva. La escena decisiva llegará cuando alguien recién incorporado pueda discutir una exigencia técnica antes de que el grupo cierre el borrador.

Fuentes oficiales