Resumen

  • La revisión oficial de AI for Good cifra en 12.000 los asistentes a la cumbre de 2026 y en 8,5–8,8 millones de francos suizos su presupuesto; alrededor del 67 % depende de ingresos externos y la holgura prevista para el año siguiente ronda 0,1 millones.
  • La UIT propone separar el dinero de la cumbre y el de proyectos en un fondo, conservar excedentes libres admisibles y usar un adelanto temporal de sus reservas hasta que entren los ingresos del evento. Doha debe considerar estas propuestas.

La cumbre puede vender entradas después de contratar el escenario. Esa secuencia explica mejor el problema que otra foto del auditorio. En la revisión presentada por la UIT, AI for Good pasa de 500 asistentes en 2017 a 12.000 en 2026. Su presupuesto de 2026 se sitúa entre 8,5 y 8,8 millones de francos suizos. Unos dos tercios proceden de fuera del presupuesto ordinario, pero casi nada está comprometido más allá de un año. Para el siguiente ejercicio, la holgura estimada es de apenas 100.000 francos.

El informe propone construir una caja con dos ventanillas. Una pagaría la cumbre y sus eventos y tendría que cubrir sus costes cada año. La otra administraría proyectos de capacitación, investigación y aplicaciones de IA; las aportaciones reservadas para un proyecto seguirían allí. Solo el excedente libre y admisible del evento, después de gastos, obligaciones y devolución de adelantos, podría alimentar una reserva propia. Así se evita convertir la donación para una actividad en el colchón de otra.

Para llegar a la siguiente edición, el plan contempla un adelanto de las reservas o ahorros de la UIT, reembolsado cuando lleguen patrocinios y cobros del evento. La reserva común asumiría así el intervalo entre contratar y cobrar. Aportaciones voluntarias podrían respaldar otra línea. La propia revisión observa que hoy cuesta más incorporar a un asistente adicional de lo que ese asistente aporta. El crecimiento de la audiencia, por sí solo, no adelanta efectivo ni arregla la rentabilidad marginal.

El esquema incluye cuentas separadas, informes trimestrales al Secretario General y seguimiento del Consejo, con revisión después de la cumbre de 2027. El registro público lleva el informe a la conferencia de noviembre para su consideración. Falta una decisión que diga cuánto puede adelantarse, quién la autoriza, cuándo se devuelve y qué excedente puede quedarse AI for Good. Doce mil asientos son un dato; esa regla sería gobierno.

Fuentes oficiales