Resumen

  • Randy Bush, Philip Smith y Jonny Martin firmaron prop-062 en 2008. APNIC reservaría su último /8 para una asignación mínima y única por LIR elegible, también para quienes aún no habían fundado una red.
  • La propuesta calculaba 16.384 asignaciones /22 con el mínimo de aquel momento, apartaba un /16 para imprevistos y advertía del incentivo para registrar varios LIR bajo un mismo control. Bush defendió públicamente la reserva y el límite en 2011.
  • APNIC empezó a delegar desde 103/8 en abril de 2011. En 2019 el máximo bajó de /22 a /23. La cifra de 121 bloques /24 disponibles en octubre de 2023 describe ese bloque y aquella fecha.

Una política para el cliente que todavía no existe

Los ingenieros de redes suelen diseñar para usuarios que pueden contar. La prop-062 de APNIC tuvo que reservar direcciones para clientes que ni siquiera habían abierto una empresa. En 2008, Randy Bush, Philip Smith y Jonny Martin miraron el último /8 de IPv4 y vieron una cola futura. Con las reglas habituales, una petición grande y bien documentada podía llevarse todo el bloque. Su respuesta fue convertirlo en un mostrador de porciones pequeñas, una por registro local de Internet.

El texto consensuado acepta tanto a LIR nuevos como existentes. Cada uno cumple primero los criterios de asignación vigentes y recibe una sola porción equivalente al mínimo del momento. Ni el tamaño de la organización ni su categoría de membresía agrandan la ración. En aquel momento, el mínimo era /22; los autores calcularon 16.384 raciones posibles. No estaban publicando una lista de 16.384 beneficiarios. Dejaron además un /16 en reserva, porque el futuro tiene la mala costumbre de no leer las actas antes de llegar.

Había una grieta muy concreta: una compañía podía crear varios LIR. Los propios autores la incluyeron entre las desventajas del proyecto. APNIC debía vigilar las solicitudes, aunque reconocían la dificultad de conseguir obediencia perfecta. Así, el diseño separó la sencillez de la cuenta de registro de la complejidad de averiguar quién controla varias cuentas. Esa cuestión tendría consecuencias económicas en un recurso escaso.

La historia administrativa también importa. El consenso llegó en APNIC 26, en agosto de 2008. Durante el debate se vinculó el tamaño de la porción al mínimo aplicable en el momento de asignarla y se eliminó la dependencia de otra propuesta global. Tras comentarios públicos, el Consejo Ejecutivo la respaldó en noviembre. Entró en vigor en febrero de 2009. El mecanismo estaba listo antes de que el último bloque aterrizara en APNIC.

Bush piensa en la red que tendrá que enrutarlo

En el Policy SIG de APNIC 31, celebrado en febrero de 2011, Bush resumió la regla como una asignación por cliente para siempre. Defendía que una red nacida durante la transición a IPv6 seguiría necesitando algo de IPv4 público para hablar con servicios antiguos. También veía la factura técnica: cuanto más pequeños sean los bloques anunciados, mayor presión sobre las tablas de rutas. Aventuró un futuro con prefijos diminutos y dijo que la perspectiva no le gustaba. Era una previsión expresada en una discusión, no una medición actual.

Cuando otro participante sugirió que guardar direcciones durante años podía desperdiciarlas, Bush puso sobre la mesa el sentido irreversible de la decisión. Si la reserva sobra más adelante, otra reunión podrá liberarla. Si las direcciones se gastan ahora, ninguna reunión podrá sacarlas del sombrero después. Su broma sobre cobrar una donación a Greenpeace antes de nuevas propuestas IPv4 arrancó risas. El chiste no cambió la aritmética.

APNIC sitúa el comienzo de las delegaciones de 103/8 el 18 de abril de 2011, después de recibir el bloque de IANA en febrero. Primero se permitía hasta /22 por cuenta. La prop-127 redujo el máximo a /23 en 2019. En octubre de 2023, el personal del registro comunicó que quedaban 121 unidades /24 en 103/8 y describió otras reservas recuperadas. La ventanilla siguió abierta durante años, con billetes cada vez más pequeños.

El nombre de Bush figura en una propuesta colectiva, y su voz aparece después en el debate sobre el coste de reservar. Es una contribución rastreable, lejos del mito del inventor solitario. Su apuesta distribuyó una posibilidad de entrada entre redes futuras. El precio fue limitar las necesidades de crecimiento de redes presentes y pedir al registro que distinguiera las cuentas genuinamente independientes. En IPv4, incluso un billete pequeño puede definir quién llega a la sala.

Fuentes