Resumen

  • China y Rusia han presentado una resolución para gestionar las frecuencias en la Luna y sus alrededores con criterios de equidad, transparencia y sostenibilidad.
  • La UIT ya estudia enlaces entre la superficie y la órbita lunar de cara a la CMR-27. El nuevo texto pretende fijar el marco político de acceso.

No hace falta una aduana lunar para que haya una fila. Basta con varias misiones que quieran transmitir, navegar y recibir datos en un entorno donde las señales se pisan. China y Rusia piden a la UIT que decida cómo se ordenará esa fila antes de que los recién llegados se encuentren con todos los asientos ocupados.

Su contribución 86, fechada el 19 de octubre, propone una resolución para la Conferencia de Plenipotenciarios que comienza el 9 de noviembre. Reclama un uso racional, eficiente, equitativo y no discriminatorio de las frecuencias lunares. También pide integrar esa demanda en la regulación a largo plazo de la UIT, con procedimientos transparentes, cooperación técnica y formación para países en desarrollo.

La labor de los ingenieros no espera a esta votación. La Resolución 680 de la CMR-23 encargó estudiar bandas y compatibilidad para enlaces en la superficie y entre la órbita y la superficie antes de la CMR-27. Incluye la protección de la radioastronomía en la zona resguardada de la Luna. El punto 1.15 del programa de la CMR-27 recoge ese trabajo.

La propuesta añade otra capa: que el acceso y la coordinación sean visibles para todos los operadores de misión, incluidos los países con menos experiencia espacial. La discusión de noviembre decidirá si la UIT asume expresamente ese objetivo. Las frecuencias concretas seguirán su curso técnico.

Fuentes