Resumen

  • Un borrador individual fechado el 28 de octubre propone buscar agentes A2A y servidores MCP mediante mDNS y DNS-SD antes de obtener su descripción completa.
  • Cualquier equipo del mismo enlace puede publicar una instancia. El nombre y el resumen de la descripción son pistas que entrega ese equipo; la autenticación llega en la conexión posterior.

El catálogo lo redacta el anunciado

El texto de Jakab y Brockners intenta quitar una tarea ingrata: averiguar de antemano la dirección de cada agente cercano. El cliente examina anuncios DNS-SD, encuentra una dirección básica y después consulta una ficha A2A o inicia una sesión MCP. La revisión de octubre incorpora MCP, parámetros comunes con el descubrimiento por DNS unicast y un posible alcance más allá del enlace original. Es una propuesta individual, todavía sin adopción por el IETF.

La primera fase opera en una sala con la puerta de anuncios abierta. El documento indica que cualquier host del enlace compartido puede publicar una instancia y escoger sus datos TXT. Puede copiar el nombre visible de otro agente. Puede señalar una descripción con desc-ref. Incluso puede adjuntar desc-ref-digest, novedad de esta revisión. Ese resumen sirve para detectar cambios en la descripción anunciada. Como el anuncio no está autenticado, no certifica la integridad del documento ni identifica a quien lo opera. Ponerle un sello a una tarjeta escrita por uno mismo no convierte la tarjeta en credencial.

La segunda fase carga con la comprobación real. Los datos SRV, junto con un puerto y una ruta, llevan al cliente a construir una URL. La propuesta advierte que esa dirección sigue influida por el anunciante. Antes de seguirla, el cliente ha de aplicar sus reglas sobre esquemas, rangos de direcciones, puertos, redirecciones, credenciales y peticiones entre dominios. Después comprueba la identidad TLS del servidor y la autorización propia del protocolo. Escribir https por defecto en la URL no acredita por arte de magia al host elegido.

MCP vuelve más cara una confusión temprana. El servidor encontrado puede ofrecer herramientas, recursos y prompts. El hecho de figurar en la red local no da a esos elementos permiso para intervenir en una tarea. Un repetidor que difunda el anuncio a otra red tampoco mejora su origen. Según RFC 9665, registrar primero un nombre protege esa ocupación frente a otros solicitantes; no demuestra quién maneja el servicio que llegó primero.

Hay además un precio de visibilidad. Cada host que ve el anuncio puede aprender qué servicios y protocolos se anuncian. El subtipo A2A o MCP ayuda a filtrar una búsqueda, sin ocultarla. El operador decide el segmento y los campos que se publican; el cliente conserva la llave para aceptar el destino y sus herramientas. La lista resuelve la pregunta «¿dónde?». La decisión «¿a quién dejo actuar?» exige otro acto.

Fuentes: revisión 01, revisión 00, ficha del IETF, mDNS, RFC 6762, DNS-SD, RFC 6763, registro, RFC 9665.