Resumen

  • La 28.ª CGPM establece UTC continuo desde el 20 de mayo de 2027 y limita a 3.600 segundos la diferencia |UT1−UTC.
  • La Resolución 655 de la CMR-23 permite una transición de señales de radio hasta 2035 y, si los equipos existentes no pueden reemplazarse antes, hasta 2040 como fecha límite.

La Tierra no recibe el memorando

La Conferencia General de Pesas y Medidas ya fijó la fecha: UTC continuo entra en vigor el 20 de mayo de 2027. No habrá más segundos intercalares en UTC. La decisión también fija un máximo de 3.600 segundos entre UTC y UT1, la escala ligada a la rotación terrestre, para mantener UTC continuo durante varios siglos.

El ajuste desaparece; la rotación de la Tierra sigue su curso. Quienes necesitan UT1 pueden obtener la diferencia UT1−UTC en mensajes de navegación GNSS y en servicios del IERS, institutos nacionales de metrología y otros. Para la radio, el trabajo consiste en codificar y enviar ese valor creciente de forma que los receptores en servicio puedan leerlo correctamente.

Una segunda fecha para el parque instalado

La Resolución 655 revisada de la CMR-23 separa las funciones. El BIPM mantiene UTC; el sector de radiocomunicaciones de la UIT define la estructura y el contenido de las señales horarias por radio. La resolución permite transmitir la diferencia aumentada UT1−UTC durante una transición hasta 2035 y, cuando los equipos existentes no puedan sustituirse antes, como máximo hasta 2040. La Oficina de Radiocomunicaciones debe informar del avance a la CMR-27.

Ese plazo no retrasa UTC ni ofrece una prórroga universal. Resuelve un problema más estrecho: algunos equipos tardarán en renovarse. El texto no publica una lista de servicios, propietarios de receptores, costes ni pruebas de compatibilidad. Una lista con ensayos verificables cambiaría la evaluación de preparación; hoy, el plazo está escrito y el inventario no.

La cadena de ejecución tiene varios dueños. La CGPM decide la escala. El BIPM la realiza. La UIT-R actualiza el código de radio. Las administraciones autorizan el despliegue nacional. Los operadores transmiten y mantienen los equipos; los fabricantes adaptan receptores y decodificadores. Los operadores de infraestructura deben decidir en cada función si necesitan UTC, UT1 o ambos.

La guía técnica no prueba que el cambio ya funcione

El 30 de octubre la UIT presentó la edición 2026 de su Manual sobre selección y uso de sistemas precisos de frecuencia y tiempo, la primera actualización desde 1997. Incluye radio terrestre y satélite, transferencia de tiempo por fibra óptica, relojes atómicos ópticos y servicios de tiempo con medición del rendimiento, resiliencia y trazabilidad a UTC.

Es una referencia oportuna, no un certificado de migración para cada señal. Los documentos oficiales revisados no muestran un calendario nacional por servicio ni el inventario de receptores. Sin esas piezas, nadie puede convertir la fecha de una resolución en una afirmación sobre todo el parque instalado.

La pregunta operativa debe aparecer en cada compra y cambio: ¿qué reloj necesita esta función, quién verifica la señal y quién asume el riesgo si se aplaza el reemplazo? Un año límite sin propietario del equipo es una política que ha dejado la factura para después.