Resumen

  • La ausencia de actividad BGP identifica bloques que merecen revisión, pero no demuestra que estén libres de dependencias técnicas, contractuales o regulatorias.
  • El valor económico solo puede calcularse después de separar la capacidad necesaria, la reserva estratégica y el excedente realmente recuperable.

La escasez de IPv4 ha cambiado la pregunta que deben hacerse las organizaciones con grandes asignaciones históricas. Ya no basta con saber cuántas direcciones poseen. Necesitan saber cuáles siguen siendo necesarias y cuáles sobreviven a una revisión suficientemente rigurosa como para convertirse en capacidad disponible.

La Investigación cita un análisis de 2026 según el cual aproximadamente el 23 % de los prefijos IPv4 asignados en la región de RIPE NCC no mostró actividad de enrutamiento BGP durante un periodo de seis meses. El dato es relevante porque revela una posible ineficiencia. Pero utilizarlo como equivalente a «23 % de inventario ocioso» iría más allá de la evidencia.

Un prefijo puede estar fuera de BGP por múltiples razones legítimas: una migración pendiente, contingencia, infraestructura privada, reserva de expansión, obligaciones con clientes o simplemente una arquitectura que no requiere anunciarlo en ese momento.

Por eso, el primer activo que necesita una organización no es un contrato de alquiler, sino un inventario fiable. Cada bloque debería quedar clasificado al menos como uso operativo actual, reserva futura documentada, compromiso externo o excedente técnicamente recuperable. Después llegan las comprobaciones sobre registro, rutas, reputación, abuso, contratos y capacidad de recuperación.

Solo el excedente que supera ese proceso tiene sentido económico como oferta de mercado.

La Investigación recoge cifras de LARUS cercanas a 0,48 dólares por dirección al mes y estimaciones de rentabilidad anualizada del 12–16 % en determinados escenarios de alquiler. Esas cifras explican el incentivo, pero no deben confundirse con un rendimiento garantizado. El ingreso neto depende de ocupación, costes operativos, cumplimiento, gestión de abuso, calidad del bloque y riesgo de la contraparte.

La venta presenta otro perfil: transforma el recurso en liquidez inmediata, pero elimina la posibilidad de reutilizarlo más adelante. El alquiler puede conservar esa opción, aunque el titular registrado sigue necesitando controlar los riesgos asociados al uso del espacio. En el contexto africano, la Investigación describe una situación en la que AFRINIC permite transferencias pero no ofrece una guía formal equivalente sobre alquiler, mientras la responsabilidad del titular continúa siendo relevante.

El indicador que debería llegar al CFO o al CIO, por tanto, no es «direcciones sin anunciar». Es «direcciones auditadas y recuperables».

Si la escasez persiste, esa diferencia determinará quién dispone de un activo gestionable y quién simplemente conserva un número grande en el registro.

Sources