Resumen

  • RFC 5295 produce raíces criptográficamente separadas por uso y dominio, pero esa propiedad no controla por sí sola nombres, permisos de API, cachés, caducidad ni distribución.
  • La prueba debe conservar la relación entre sesión EAP, etiqueta, contexto, dominio, generación, llamante, destinatario y protocolo hijo sin registrar el secreto.

La función correcta no corrigió el índice

Durante una renovación, un sistema derivó la raíz nueva con los parámetros previstos. El componente consumidor pidió “la clave del abonado” y recibió una entrada anterior porque su caché no distinguía uso ni generación EMSK. No hubo colisión en la KDF. Hubo una colisión en el modelo operativo.

RFC 5295 construye una USRK a partir del EMSK, una etiqueta, un octeto nulo, datos opcionales y la longitud. El separador evita ambigüedad entre etiquetas donde una es prefijo de otra. Con las mismas entradas, la salida es la misma.

La reproducibilidad permite auditar, pero también exige conservar las coordenadas exactas.

Nombrar es limitar

Cada uso necesita una definición y una etiqueta distinta y coordinada. La etiqueta distingue mayúsculas y minúsculas. Los datos opcionales agregan contexto. El nombre de la raíz puede derivarse de la Session-ID de EAP usando los mismos parámetros.

Una etiqueta informal, un contexto truncado o un índice de caché demasiado amplio convierte salidas distintas en objetos intercambiables. El recibo debe incluir Usage ID, bytes de etiqueta, hash del contexto, longitud, versión de KDF, EMSKname y nombre derivado.

El dominio es una capacidad delegada

La DSRK pertenece a un dominio de gestión de claves. Bajo ella se derivan DSUSRK para usos concretos. El dominio define qué sistemas pueden derivar, usar o distribuir material; la amplitud del hijo no puede superar la del padre.

Si un dominio solo necesita una función, debería recibir la DSUSRK correspondiente. Entregarle la DSRK facilita la operación, pero le concede capacidad para derivar más ramas. La jerarquía deja de aplicar mínimo privilegio y pasa a depender de disciplina humana.

También debe existir una interpretación común de la etiqueta de dominio. La normalización diferente produce claves diferentes; la distribución indiscriminada produce algo peor: la clave correcta en manos de una superficie demasiado amplia.

Crear una generación no retira la anterior

Ninguna raíz puede durar más que el EMSK. Al expirar el padre, sus raíces salen de uso. Una autenticación posterior genera un EMSK nuevo y los usos deberían adoptar pronto las nuevas raíces. La sustitución de hijos depende de cada definición.

El control debe demostrar ambos lados: instalación de lo nuevo y retirada de lo viejo. Réplicas remotas, procesos en memoria y claves hijas pueden sobrevivir al acto central de rotación. Un panel que solo muestra la nueva generación no mide autoridad residual.

La API es otra frontera criptográfica

El EMSK permanece dentro del peer y servidor EAP. La implementación ofrece una interfaz de raíces y puede limitar qué llamante accede a cada una. Ninguna capa inferior debe asumir que puede obtener el EMSK.

La interfaz ha de registrar identidad del llamante, uso y dominio solicitados, decisión de política, nombre y generación entregados. Una respuesta matemáticamente correcta al llamante equivocado es un fallo de separación aunque el secreto nunca aparezca en un log.

Las aplicaciones de capa superior tampoco deberían basar toda su seguridad en claves de autenticación de acceso. Esa optimización ata la aplicación a una tecnología inferior y complica su funcionamiento en enlaces sin EAP.

El sobre debe transportar las restricciones

Una raíz distribuida viaja con confidencialidad e integridad entre partes autenticadas y autorizadas. Su nombre y restricciones, incluida la vigencia, deben acompañarla. El RFC no define el protocolo de transporte.

Por eso, cifrar el sobre no basta. El destinatario necesita uso, dominio, generación, identidad de clave y caducidad, y debe confirmar que instaló esa combinación. Sin contexto, un canal seguro entrega una ambigüedad protegida.

La fuerza tiene techo

La fuerza efectiva nunca supera la del EMSK o la clave maestra interna del método EAP. Dividir una raíz en muchas ramas no crea entropía. Si una raíz origina numerosos hijos, su derivación puede necesitar aleatoriedad fresca de las partes.

La evidencia final une la sesión, los parámetros de KDF, el linaje, la política del llamante, la caché, el transporte, la instalación y el resultado del protocolo hijo. Ninguna fila sustituye a las demás.

Fuentes