Resumen

  • La demora entre movimiento e imagen y la calibración deciden si la capa informa o distrae.
  • El despliegue necesita límites de privacidad, conducta sin conexión y un plan de actualizaciones.

La realidad aumentada combina cámara, sensores, software y pantalla para poner información digital sobre el entorno. Debe probarse donde se toma la decisión: poca luz, mala conexión, personas en movimiento y espacios que cambian. Una demostración aislada no prueba que las etiquetas sigan alineadas ni que la recopilación sea proporcionada. El siguiente paso es un ensayo de campo que mida demora, error, atención y qué ocurre cuando el servicio o el dispositivo deja de actualizarse.

Fuentes