Resumen

  • El protocolo define mensajes; implementación y versión determinan compatibilidad real.
  • Antes de depender de la conexión hay que probar negociación, espera, reintento, degradación y recuperación.

Un protocolo permite que dispositivos independientes interpreten mensajes comunes. El camino normal suele ser fácil; el riesgo aparece con versiones distintas, paquetes perdidos, solicitudes repetidas o datos inesperados. La implantación debe registrar versiones, seguridad, límites de reintento y estado tras una interrupción. La evidencia útil es una matriz de compatibilidad basada en fallos, no en promesas del proveedor. Solo hay comunicación fiable cuando cada parte sabe detenerse, reanudar y rechazar entradas inseguras.

Fuentes