Resumen

  • Oracle guió para el ejercicio 2027 un gasto de capital bruto de entre 90.000 y 95.000 millones de dólares, con un gasto de capital neto de caja que no superaría los 70.000 millones, la misma cifra que ya había anticipado antes (resultado trimestral reportado, 10 de septiembre de 2026).
  • Las obligaciones de desempeño pendientes (RPO) pasaron de 553.000 millones al cierre del tercer trimestre del ejercicio 2026 a 638.000 millones al cierre del cuarto y a 664.000 millones en el primero del ejercicio 2027; el ingreso de infraestructura de nube del último trimestre fue de 7.400 millones, un 121% más interanual.
  • En ese mismo trimestre Oracle dijo haber entregado 850 megavatios de capacidad de IA, más de 300.000 GPU, y 618 megavatios ya en servicio en el campus de Abilene, Texas, seis de ocho edificios.
  • En marzo de 2026 se reportó que la ampliación de Abilene de unos 1,2 gigavatios hacia unos 2 gigavatios había sido descartada tras meses de conversaciones de financiación sin resolver y por un cambio en las necesidades de capacidad.
  • La restricción que ordena el calendario no es el acelerador ni el software: es la energía disponible y el momento en que se cierran la financiación y los permisos.

Lo que está contratado

Oracle no publica un desglose por madurez de su cartera contratada. Publica el total. Al cierre del tercer trimestre del ejercicio 2026, ese total era de 553.000 millones de dólares, un 325% más que un año antes y 29.000 millones más que el trimestre previo (cifra reportada por la compañía, 10 de marzo de 2026). Tres meses después el total llegó a 638.000 millones, un 363% más interanual y 85.000 millones más que el trimestre anterior, en el mismo reporte en que las rentas de nube —infraestructura más aplicaciones— crecieron un 47% hasta 9.900 millones, impulsadas por un avance del 93% en infraestructura (resultado trimestral reportado, 10 de junio de 2026).

El primer trimestre del ejercicio 2027 añadió más de 30.000 millones en contratos nuevos de nube de IA, llevando el RPO a 664.000 millones, con un ingreso de infraestructura de nube de 7.400 millones, un 121% más interanual frente al 93% del trimestre anterior (resultado trimestral reportado, 10 de septiembre de 2026).

Ese es el lado contractual. Es un número real, auditado como parte de los estados financieros, y es también un número que no dice cuándo se convierte en ingreso ni con qué penalizaciones se puede cancelar. Nada en el material público disponible permite saber qué proporción de esos 664.000 millones vence en los próximos doce meses, ni cuánta depende de un solo cliente. La compañía ha indicado que alrededor de la mitad se reconocería en los siguientes 36 meses, pero no publica el calendario por tramos ni las condiciones de terminación.

Lo que está energizado

El otro lado del balance es físico y por eso es más verificable en principio: metros cuadrados construidos, megavatios conectados, GPU entregadas. Oracle declaró que en el primer trimestre del ejercicio 2027 entregó 850 megavatios de capacidad de IA a clientes, incluidas más de 300.000 GPU, y que el campus de Abilene entregó 131.000 GPU en el trimestre, 1,9 veces el total del trimestre anterior (resultado trimestral reportado, 10 de septiembre de 2026).

Abilene es el caso más documentado. En marzo de 2026 se describía como un campus de dos edificios con seis edificios más previstos para entrar en servicio ese año, hasta una capacidad total estimada de 1,2 gigavatios. Para el 10 de septiembre de 2026, Oracle reportó que seis de los ocho edificios estaban entregados, con 618 megavatios, aproximadamente el 75% de la capacidad total (reporte de entrega de sitio y operación, 2026).

Hay que leer esas dos cifras con cuidado. El total de 1,2 gigavatios y los 618 megavatios entregados provienen de fechas y documentos distintos; no son un mismo estado conciliado. Lo que sí se puede afirmar es la dirección: el campus avanza, edificio por edificio, y la unidad de medida con la que Oracle describe su propio progreso es el megavatio, no el contrato.

El mecanismo: energía, permisos y dinero

Si la unidad de progreso es el megavatio, entonces la pregunta correcta es quién controla los megavatios. En un campus de escala gigavatio, el operador de nube no controla la interconexión eléctrica: la controla la utility o el operador del sistema, con colas de estudio y plazos que se miden en años. Tampoco controla del todo el desarrollo inmobiliario cuando el sitio lo construye un tercero, ni controla la decisión de su inquilino ancla sobre cuánta capacidad quiere y en qué ubicación.

Oracle declaró que hacia mayo de 2026 había asegurado más de 10 gigavatios de energía y capacidad de datos con entrada prevista en los tres años siguientes, en un contexto en que estimaciones de la industria proyectaban que entre el 30% y el 50% de los grandes proyectos de centros de datos previstos para 2026 se retrasarían o cancelarían (declaración de la compañía y proyección sectorial reportadas, 10 de septiembre de 2026). "Asegurado" es una palabra de intención contractual, no un recibo de acceso físico: entre un acuerdo firmado y una línea energizada media la construcción de subestaciones, turbinas, permisos locales y a veces plantas de generación dedicadas.

El segundo mecanismo es financiero, y aquí el dato más elocuente es la diferencia entre capex bruto y neto. La guía para el ejercicio 2027 sitúa el gasto bruto en 90.000 a 95.000 millones y el neto de caja en no más de 70.000 millones (resultado trimestral reportado, 10 de septiembre de 2026). Esa brecha de 20.000 a 25.000 millones implica aportaciones de terceros —clientes que pagan por adelantado, socios que aportan hardware o vehículos conjuntos— cuya composición no se detalla en el material disponible.

La reversión de Abilene

El episodio más informativo no es una entrega, es una renuncia. En marzo de 2026, varios medios reportaron que los planes para ampliar el campus de Abilene desde aproximadamente 1,2 gigavatios hasta unos 2 gigavatios habían sido cancelados tras meses de conversaciones de financiación sin resolver y por un cambio en las necesidades de capacidad (reporte de prensa especializada, 7 de marzo de 2026).

La confirmación atribuida al responsable de cómputo de OpenAI, Sachin Katti, es precisa y acota el significado: "Consideramos ampliarlo más, pero finalmente optamos por poner esa capacidad adicional en otras ubicaciones" (declaración atribuida, 7 de marzo de 2026). Es una decisión de reasignación, no necesariamente una reducción del plan total. Pero revela dos cosas: que el inquilino ancla tiene opciones reales fuera de ese sitio, y que los plazos de energía —se reportó que el suministro adicional no estaría disponible al menos por un año— son lo bastante largos como para que la capacidad se mueva de lugar antes que esperar.

Ese es el punto de mayor consecuencia para quien lee el backlog: un compromiso de capacidad no es una obligación de consumir en un sitio concreto. Si la ubicación es negociable, entonces el riesgo de un campus construido sin inquilino firme no es teórico.

El programa del que Abilene forma parte

Abilene no es un proyecto aislado. La iniciativa Stargate se anunció como un programa multiparte con Oracle como socio tecnológico, con un objetivo de inversión de hasta 500.000 millones de dólares para 2029 y 10 gigavatios de capacidad de cómputo (resumen de anuncios del programa y prensa especializada, 2026). Son objetivos de programa, no compromisos de una sola parte: ni Oracle ni ningún participante ha garantizado esa cifra.

Oracle también señaló que su superclúster de Abilene funciona con su sistema Zettascale10, descrito como escalable a 131.072 GPU de NVIDIA, y que los primeros sistemas Vera Rubin de NVIDIA llegarían a clientes en el segundo trimestre (resultado trimestral reportado, 10 de septiembre de 2026). Conviene tratarlo como lo que es: una caracterización del proveedor sobre el rendimiento de su propio proveedor de aceleradores, no una medición independiente.

Cómo leer estas cifras sin sobreinterpretarlas

Tres advertencias. Primera: el RPO es cartera contratada, no ingreso reconocido; la velocidad de conversión y las condiciones de cancelación no están a la vista. Segunda: la capacidad entregada es una métrica operativa declarada por la compañía, sin medición independiente, y no se indica qué parte factura a tarifa contractual completa. Tercera: las cifras de distintas fechas no se reconcilian entre sí; el total de capacidad esperado de Abilene y lo efectivamente energizado proceden de documentos distintos.

Con esas cautelas, la tesis es acotada y verificable: el backlog crece más rápido que los megavatios, y el cuello de botella declarado por la propia industria es eléctrico y financiero, no de silicio. Si esa lectura es correcta, el riesgo para Oracle no es que la demanda desaparezca, sino que el coste de llevar energía a tiempo a un sitio concreto obligue a renegociar ubicación, calendario o quién pone el capital.

Qué observar

  • Un desglose del RPO por vencimiento y condiciones de cancelación, si alguna vez se publica.
  • Un acuerdo de compra de energía ejecutado o un expediente de interconexión para un campus con nombre, que convertiría "asegurado" en verificable.
  • Un calendario público por sitio con megavatios y fecha de inicio de facturación.
  • La proporción entre capex bruto y neto en los próximos trimestres: si se amplía, terceros financian más capacidad; si se cierra, Oracle la financia con deuda propia.
  • Cualquier go-live anunciado por escrito por el inquilino ancla en un sitio nuevo.