Resumen
- El registro público de Juan Carlos Duarte Dure durante la licitación 5G de Paraguay 2024-2025 conecta el diseño de la fase de consulta, dos asignaciones de 200 MHz, unos USD 4 millones en pagos de licencia, unos USD 114 millones en compromisos de infraestructura declarados y plazos formales de ingeniería e inicio de servicio.
- El registro de la adjudicación establece quién recibió espectro y qué se declaró o exigió; no establece gastos completados, cobertura, velocidad, calidad del servicio, legalidad, irregularidades ni continuidad operativa a escala nacional.
El registro de la asignación es el comienzo de la prueba
El espectro radioeléctrico es un insumo de una red móvil, no la red en sí. Un regulador puede definir una banda, aceptar solicitudes, determinar la elegibilidad, asignar frecuencias, registrar pagos, imponer obligaciones y fijar hitos. Cada paso genera evidencia sobre un estado jurídico o administrativo. Ninguno de esos pasos, por sí solo, demuestra que se hayan instalado antenas, que exista capacidad de transporte, que el software sea estable, que la cobertura llegue a las zonas previstas o que los usuarios reciban un servicio fiable.
La distinción es fácil de enunciar y se pierde con frecuencia cuando una licitación se anuncia como si fuera un programa de infraestructura ya terminado.
El registro público aceptado identifica a Juan Carlos Duarte Dure como presidente del regulador nacional de telecomunicaciones de Paraguay, CONATEL, durante la cronología relevante de la licitación 2024-2025. Esa descripción está deliberadamente fechada según las fuentes. Respalda un relato de sus declaraciones públicas y de su papel regulador durante el proceso; no es una afirmación sobre qué cargo ocupa en el momento de la publicación. Tampoco convierte la labor institucional de CONATEL en autoría técnica personal de Duarte.
Los operadores, ingenieros, abogados, evaluadores y otros funcionarios públicos siguen formando parte del proceso incluso cuando un funcionario nombrado explica una decisión.
Dentro de esos límites, el registro de Duarte es útil porque conduce una decisión a través de varias etapas. La información comercial de diciembre de 2024 le atribuyó un plan para utilizar los aportes de la consulta a fin de equilibrar la inversión en infraestructura, los compromisos sociales y los ingresos directos. Informes posteriores documentaron el resultado de la asignación, las categorías monetarias y los plazos de implementación. Informes aún posteriores registraron preguntas sobre la información de elegibilidad del postor y una investigación pública.
Leídos en conjunto, los artículos muestran una decisión regulatoria, las restricciones que se le aplicaron, la adjudicación registrada y los límites de lo que la adjudicación puede probar.
Esa cadena es más informativa que el elogio o la acusación. Un relato favorable podría tratar la cifra de inversión declarada como infraestructura entregada. Un relato hostil podría tratar los ingresos directos bajos, el conocimiento incompleto o una investigación como prueba de mala conducta. La evidencia no respalda ninguno de esos atajos. Respalda una pregunta más difícil: ¿qué decidió el regulador registrar y exigir, y qué observaciones posteriores serían necesarias para determinar si esos requisitos se convirtieron en un servicio operativo?
Una elección en la fase de consulta entre valores no equivalentes
La crónica de Convergencia Latina de diciembre de 2024 describió un borrador de licitación y atribuyó a Duarte la intención de incorporar los aportes de la consulta. El problema de diseño declarado implicaba al menos tres categorías: dinero pagado directamente por los derechos de espectro, inversión prevista en infraestructura de red y compromisos de conectividad social. Todas esas categorías pueden tener valor público, pero no son intercambiables. Un dólar recibido por el Estado es un pago observado. Un dólar comprometido para infraestructura futura es una obligación cuyo cumplimiento debe verificarse.
Una promesa de conectividad social necesita un beneficiario definido, una condición de entrega, un plazo y un método de medición.
Tratar las categorías por separado no decide cuál debería predominar. Los ingresos directos pueden contabilizarse de inmediato y pueden respaldar las finanzas públicas, pero un costo de adquisición alto puede reducir el capital disponible para el despliegue o desalentar la participación. Las obligaciones de infraestructura pueden dirigir recursos hacia torres, equipos de radio, transporte, energía y operaciones, pero su valor depende de definiciones claras y de hitos exigibles.
Las obligaciones sociales pueden atender zonas o poblaciones que un despliegue puramente comercial no priorizaría, pero pueden volverse simbólicas si la elegibilidad, los niveles de servicio y la continuidad no son medibles.
La tarea del regulador no es, por tanto, simplemente maximizar una cifra. Es hacer legible la disyuntiva. Si el pago directo es menor porque las obligaciones de inversión son mayores, los documentos deben distinguir ambas cosas. Si una obligación sustituye parte del precio de la licencia, la sustitución debe poder comprobarse con el tiempo. Si un postor recibe crédito por un compromiso social, el registro debe indicar qué desempeño cierra la obligación. De lo contrario, un total atractivo puede combinar efectivo ya pagado con gastos aún no realizados y servicios aún no entregados.
El plazo de licencia de cinco años señalado en la fase de diseño añade otra restricción. Un derecho por tiempo limitado cambia el horizonte de inversión del operador y el horizonte de supervisión del regulador. El despliegue debe producirse con la antelación suficiente para que la red funcione de manera significativa dentro del plazo. Las expectativas de renovación, la depreciación, los ciclos de equipos y la incertidumbre pueden afectar las decisiones de inversión, aunque la evidencia aceptada no revela los modelos financieros internos de los operadores.
Para la supervisión, el plazo implica que los hitos no pueden dejarse derivar indefinidamente sin reducir el valor práctico del período de licencia.
El riesgo de concentración también formó parte de la discusión de diseño reportada. El espectro en una banda deseable es finito, y la forma en que se estructuran los bloques puede condicionar la participación. Sin embargo, evitar la concentración no puede medirse solo contando adjudicatarios. Un receptor nominalmente separado sigue necesitando financiamiento, capacidad técnica, elegibilidad legal, acceso a infraestructura de apoyo y una vía creíble hacia el servicio. A la inversa, los activos existentes de un operador establecido pueden permitir un despliegue más rápido, pero pueden reforzar su poder de mercado.
Los artículos aceptados identifican la preocupación; no aportan información suficiente para resolver el resultado competitivo.
Las obligaciones escalonadas de estaciones base ofrecen una forma de vincular una adjudicación con avances observables. Un requisito escalonado puede dividir una gran promesa en puntos de control fechados y hacer visible el retraso antes. Su utilidad depende de qué cuenta como estación conforme, dónde se aplican las obligaciones, si la infraestructura compartida califica y cómo se verifica la operación. El registro congelado confirma que las obligaciones escalonadas formaron parte de la discusión de diseño, pero no proporciona un calendario de cumplimiento completo.
Cualquier evaluación posterior debería usar los documentos finales exigibles en lugar de llenar vacíos con el informe de la fase de borrador.
El uso compartido de infraestructura creó otra restricción reportada. Compartir puede reducir la duplicación y acelerar la entrada cuando un operador nuevo necesita acceso a torres, emplazamientos, conductos, energía u otras instalaciones. También puede generar disputas sobre precio, condiciones de acceso, plazos y control. La crónica de diciembre de 2024 describió un desacuerdo de precios no resuelto en torno al uso compartido. Ese hecho importa porque una adjudicación puede estar formalmente completa mientras una dependencia práctica sigue sin resolverse. La evidencia no establece qué parte tenía razón ni qué condiciones finales surgieron.
Dos adjudicaciones, dos categorías monetarias y varios plazos
Para octubre de 2025, la información aceptada describía la licitación como concluida, con 200 MHz asignados a Claro y 200 MHz asignados a Nubicom. La asignación combinada sumaba, por tanto, 400 MHz. Este es el resultado administrativo más claro del registro: dos receptores y cantidades iguales de espectro. Por sí solo no dice nada sobre cuánto espectro estaba en uso, dónde había servicio disponible ni cómo se comportaba el tráfico.
ABC Color informó de un compromiso combinado de aproximadamente USD 118 millones y atribuyó a Duarte la lógica de priorizar la infraestructura sobre los ingresos. La evidencia congelada separa ese total en unos USD 4 millones en pagos de licencia y unos USD 114 millones en compromisos de infraestructura declarados. La distinción debe permanecer visible cada vez que se repita la cifra. Calificar los USD 118 millones completos como ingresos por subasta sería inexacto. Calificar la parte de infraestructura como gasto ya ejecutado también sería inexacto.
Un pago de licencia es un hecho que normalmente puede acreditarse mediante un recibo, un asiento contable o una confirmación formal. Un compromiso de infraestructura es una obligación orientada al futuro. Su verificación puede requerir registros de adquisiciones, evidencia de instalación, aceptación del emplazamiento, pruebas operativas, mediciones de cobertura, disponibilidad del servicio y desempeño continuado. Los artículos públicos aquí resumidos no aportan esa cadena completa. Establecen las categorías y los importes declarados, no la ejecución final de todos los compromisos.
La adjudicación también introdujo plazos. La información aceptada describió un período de 90 días para la ingeniería de detalle y un plazo de seis meses para iniciar el servicio. Los dos hitos responden a preguntas diferentes. La ingeniería de detalle debe concretar un plan de red suficiente para evaluarlo frente a los requisitos técnicos y regulatorios. Iniciar el servicio debe producir un estado operativo. Ninguno de los dos hitos debe tratarse como sustituto del otro, y ninguno prueba necesariamente un servicio amplio o maduro más allá de los criterios de aceptación definidos.
Un plazo de ingeniería de 90 días solo puede ser significativo si el entregable esperado está claro. Un plan podría incluir el diseño de radio, los supuestos de backhaul, la secuenciación de emplazamientos, el análisis de interferencias, las dependencias, las consideraciones de seguridad, las pruebas y las fases de despliegue. La información aceptada no revela el contenido ni los criterios de aceptación, por lo que un observador externo no debería afirmar que se presentó o aprobó un diseño concreto. El punto defendible es más limitado: según lo reportado, el proceso impuso una obligación de ingeniería a corto plazo después de la asignación.
El hito de inicio de servicio a los seis meses traslada la indagación de los planes hacia la infraestructura en funcionamiento. Incluso aquí, “iniciar el servicio” necesita definición. Podría referirse a la disponibilidad comercial, un número mínimo de sitios activos, un área geográfica definida, una prueba técnica aceptada u otra condición contractual. Sin el documento rector y una verificación posterior, la expresión no puede establecer cobertura nacional ni una experiencia de usuario concreta. Sí establece que la adjudicación contemplaba una transición de los derechos administrativos a una operación observable en un calendario declarado.
Estos plazos hacen que el retraso y la ambigüedad sean importantes. Si una dependencia como el uso compartido de infraestructura sigue sin resolverse, el regulador debe decidir si afecta el cumplimiento, si se justifica una prórroga y cómo se mantiene la igualdad de trato. Si se presenta la ingeniería pero el servicio no es demostrable, los dos hitos deben seguir registrados por separado. Si un lanzamiento limitado satisface un umbral formal, la comunicación pública debe distinguir ese umbral de la cobertura amplia. Un buen mantenimiento de registros protege tanto al regulador como al público contra el deslizamiento de categorías.
La elegibilidad es un filtro, no una predicción del desempeño
El informe de Última Hora de octubre de 2025 añadió una condición previa específica en torno a la constitución legal de Nubicom y una verificación externa de suscriptores. La cápsula aceptada registra que CONATEL utilizó una regla de aceptación de declaración formal y que la verificación siguió siendo una restricción. Esto es importante porque una licitación necesita una forma administrable de decidir si un solicitante ha aportado la información requerida. Una declaración formal puede respaldar un proceso de decisión, pero no hace que el hecho subyacente sea inmune a una comprobación posterior.
DPL News informó posteriormente que Duarte dijo que no conocía la cifra exacta de suscriptores de Nubicom, afirmó que tenía más de 100.000 usuarios y cumplía el requisito, y dijo que revisaría documentos. Esas declaraciones no deben convertirse en una conclusión independiente sobre el total de suscriptores. Tampoco establecen que el postor fuera inelegible ni que aceptar su declaración fuera ilegal. Documentan una brecha entre el detalle exacto que el funcionario nombrado conocía públicamente durante una entrevista y la conclusión que atribuyó al proceso.
La elegibilidad y el desempeño vuelven a ser asuntos separados. Incluso una cifra de suscriptores plenamente verificada respondería a una pregunta de ingreso a la licitación, no a si una red 5G podría financiarse, construirse, asegurarse y operarse. A la inversa, la incertidumbre sobre una cifra exacta no prueba que la ingeniería o el despliegue posteriores deban fracasar. El regulador necesita ambos filtros: un registro de admisión defendible y una supervisión técnica continua. Combinarlos en un solo juicio ocultaría dónde la evidencia es sólida y dónde sigue incompleta.
La constitución de una nueva empresa también puede ser un hito administrativo sin ser prueba de capacidad operativa. La existencia societaria, las licencias, los derechos de espectro, los activos de red, la interconexión, el personal y el servicio en funcionamiento son estados distintos. Un registro público fiable muestra cuándo se alcanza cada estado. Esa secuencia importa especialmente para un nuevo entrante, porque las dependencias externas pueden ser mayores y el historial operativo puede ser más escaso.
También importa para un operador establecido, cuya red existente no debe darse por supuesta como prueba de desempeño en una banda recién asignada.
La lección práctica no es que las declaraciones formales sean intrínsecamente débiles ni que todos los hechos deban volver a litigarse en público. Es que el registro de la decisión debe conservar qué se declaró, qué se comprobó de forma independiente, qué quedó pendiente y quién era responsable de la siguiente verificación. Esto permite a los revisores posteriores distinguir una aceptación procedimental de un hecho operativo confirmado. También reduce la tentación de reinterpretar un paso administrativo temprano cuando surge la controversia.
La investigación es un hecho de supervisión, no un veredicto
ABC Color informó en diciembre de 2025 que la adjudicación a Nubicom estaba siendo investigada por la Contraloría General del Paraguay. El artículo también registró que Duarte dijo que no conocía a un directivo de la empresa cuando fue interrogado y que los documentos se entregarían más tarde. La evidencia congelada no contiene ninguna conclusión ni resultado de esa investigación. Por tanto, respalda informar de que existió escrutinio, no una acusación de corrupción, ilegalidad, favoritismo, ocultamiento o beneficio personal.
Este límite no es una cortesía que debilite la rendición de cuentas. Es lo que hace auditable la rendición de cuentas. Una investigación crea preguntas, solicitudes de documentos y un proceso. Una conclusión crearía un estado probatorio distinto. Una acusación, sentencia o sanción sería otra cosa. Colapsar esas etapas perjudica tanto el debido proceso como la comprensión pública. También puede distraer de preguntas concretas y respondibles sobre los registros de elegibilidad, las condiciones de asignación, los hitos y la evidencia de entrega.
La misma disciplina se aplica al conocimiento reportado de Duarte. Una declaración de que un funcionario no conocía una cifra exacta de suscriptores o a un directivo de la empresa en una entrevista concreta no prueba lo que el funcionario sabía en otro momento. No establece motivo, ocultamiento, amistad, influencia ni negligencia. El registro sí respalda preguntar cómo se conservaba institucionalmente la información crítica para la decisión, qué se verificó antes de la adjudicación, qué documentos respaldaron la decisión y cómo se gestionó la revisión posterior.
El mantenimiento de registros institucionales es especialmente importante cuando el recuerdo individual está incompleto. Un regulador no debería depender de que una persona pueda recitar todos los hechos. Debería poder recuperar la declaración, el resultado de la verificación, el acta de evaluación, la condición de la licencia, el plazo y la evidencia de cumplimiento. En ese sentido, la mejor respuesta a una laguna de conocimiento no es una afirmación de personalidad más contundente. Es una cadena de evidencia mejor.
Un derecho de espectro es un registro controlado
La gobernanza del espectro funciona cuando los derechos son únicos, delimitados, transferibles solo bajo reglas definidas y están conectados a condiciones operativas precisas. El registro de asignación sirve como libro mayor: identifica al titular, la banda de frecuencias, el plazo, las obligaciones y el estado. Su autoridad reside en la capacidad de otros actores de confiar en esos hechos limitados y de ver registrados los cambios. No se le debe pedir que certifique hechos fuera de su alcance.
Por eso una asignación no puede establecer la legitimidad de la red solo mediante una ceremonia. Un anuncio público puede informar con precisión de que se asignaron derechos. La red en funcionamiento sigue siendo la capa de realidad. Los ingenieros y los usuarios se enfrentan a la cobertura, la capacidad, las interferencias, el transporte, la energía, el enrutamiento, la seguridad, el mantenimiento y el soporte. Los reguladores se enfrentan a la evidencia de hitos y a las excepciones. Un modelo completo de rendición de cuentas conecta el libro mayor con esos estados observables sin fingir que son idénticos.
El principio también limita la narración biográfica. La relevancia de Duarte aquí no es que un regulador encarne personalmente la red. Es que sus declaraciones atribuidas exponen el razonamiento y las restricciones vinculadas a una decisión nacional de asignación de recursos. Su registro puede evaluarse porque la licitación produjo fechas, cantidades, categorías, condiciones y preguntas posteriores. El análisis debe permanecer ligado a esos registros en lugar de expandirse hacia un relato no respaldado de su carrera o sus intenciones.
La asignación descrita en los artículos aceptados es significativa como registro de recursos, pero esos artículos no ofrecen un panorama de ingeniería completo. No establecen ubicaciones de emplazamientos, coordinación de interferencias, configuración de radio, rutas de transporte, controles de seguridad ni resultados de cobertura. Estas omisiones no son defectos que deban llenarse con suposiciones. Definen la evidencia necesaria para una evaluación operativa posterior.
Cómo sería una ejecución observable
La primera capa observable tras la asignación es documental. Un registro conforme debería mostrar las condiciones finales de la licencia, el estado de los pagos, la presentación de la ingeniería, los hitos aceptados y cualquier cambio aprobado. En el caso de los compromisos de infraestructura, debería separar el valor obligado del valor contratado, el valor pagado, los activos instalados, los activos aceptados y los activos en servicio. Estas categorías pueden moverse en momentos distintos. Informar una como si fuera otra crea una falsa precisión.
La segunda capa es física y operativa. La evidencia puede incluir emplazamientos activados, enlaces probados, uso disponible del espectro, áreas de servicio y aceptación operativa según la licencia. Las métricas exactas deben provenir de las condiciones rectoras, no de la definición preferida por un autor externo. Las afirmaciones públicas sobre cobertura o servicio deben poder remontarse a un método de medición fechado. La disponibilidad comercial y la aceptación regulatoria pueden responder a preguntas diferentes.
La tercera capa es la continuidad. Una red que inicia el servicio sigue necesitando mantenimiento, seguridad, gestión de capacidad, respuesta ante fallas y acceso sostenible a la infraestructura compartida. Los derechos a cinco años convierten la continuidad en una obligación continua y no en un acontecimiento del día del lanzamiento. Una sola prueba exitosa no demuestra una operación resiliente. A la inversa, un incidente temprano no probaría por sí solo que toda la asignación fracasó. El registro debería acumular mediciones a lo largo del tiempo.
La cuarta capa es la entrega social. Si las obligaciones buscan apoyar a comunidades concretas o metas públicas, es necesario definir el beneficiario y la condición del servicio. Un conteo de torres puede ser relevante, pero no suficiente. La disponibilidad, la asequibilidad, el desempeño utilizable y la persistencia pueden importar, según la obligación. El conjunto de fuentes aceptadas no especifica el diseño de medición final, por lo que este artículo no puede declarar si se cumplieron los compromisos sociales. Puede identificar por qué esa definición es esencial.
La quinta capa es la reconciliación financiera. La cifra de aproximadamente USD 114 millones es un compromiso de infraestructura declarado, no un registro de activos verificado. Una evaluación posterior debería mostrar qué gastos califican, cuándo se realizaron y cómo se evita la doble contabilización. La infraestructura compartida complica esto aún más: un activo puede respaldar más de un servicio u operador, mientras que un pago por acceso puede no equivaler a la propiedad del activo. Unas normas contables claras evitan que una gran cifra de titular se vuelva imposible de comprobar.
Lecciones transferibles para la gobernanza del espectro
La primera lección es mantener separadas las categorías monetarias desde el principio. Los ingresos de la subasta, las tasas anuales, las garantías de cumplimiento, el gasto de capital que califica, los pagos por infraestructura compartida y las obligaciones sociales no deben fusionarse en una única cifra de éxito. Cada uno tiene un método y un momento de verificación distintos. Un total puede ser útil para orientarse, pero la rendición de cuentas recae en los componentes.
La segunda lección es definir la conversión de un compromiso en un resultado. Un requisito debería identificar la evidencia que lo cierra, la fecha en que esa evidencia debe presentarse y la consecuencia del incumplimiento. Las obligaciones escalonadas son valiosas porque sacan a la luz los problemas temprano, pero solo si la etapa tiene una condición de aceptación observable.
La tercera lección es separar la admisión del desempeño continuo. Las comprobaciones de elegibilidad deciden quién puede participar. La revisión de ingeniería evalúa un plan. La aceptación del inicio del servicio evalúa un estado operativo inicial. El monitoreo continuo evalúa la continuidad. Ninguna debe darse por sentada a partir de otra.
La cuarta lección es preservar la evidencia institucional para que la rendición de cuentas no dependa de la memoria. Un regulador debería poder mostrar los documentos y las comprobaciones que respaldan una decisión incluso cuando un funcionario público no puede recordar una cifra exacta durante una entrevista. Esto protege una revisión justa y hace posible una corrección posterior.
La quinta lección es tratar el escrutinio como un proceso con estados. Las preguntas, las investigaciones, las conclusiones y las medidas correctivas son acontecimientos distintos. Informar de ellos con precisión mantiene la atención en la evidencia y evita que una indagación no resuelta se convierta en prueba de culpabilidad o en una razón para ignorar preocupaciones legítimas.
La sexta lección es que el servicio operativo es la prueba definitiva de una licitación centrada en la infraestructura. La asignación, las promesas y los plazos importan porque estructuran esa prueba. Su valor público solo se materializa cuando la red resultante puede observarse, medirse, mantenerse y someterse a sus condiciones a lo largo del tiempo.
Fuentes
- Última Hora, “Red 5G: Conatel confirma constitución de Nubicom”:https://www.ultimahora.com/red-5g-conatel-confirma-constitucion-de-nubicom
- Convergencia Latina, “Los detalles del borrador del pliego para la licitación del servicio 5G”:https://www.convergencialatina.com/Nota-Desarrollo/362617-12-24-Los_detalles_del_borrador_del_pliego_para_la_licitacion_del_servicio_5G
- ABC Color, “US$ 118 millones para que Paraguay se sume al mapa del 5G, entre ruido y dudas”:https://www.abc.com.py/negocios/2025/10/31/us-118-millones-para-que-paraguay-se-sume-al-mapa-del-5g-entre-ruido-y-dudas/?outputType=amp
- DPL News, “Paraguay: Titular de Conatel desconoce datos claves de licitación 5G a Nubicom”:https://dplnews.com/paraguay-titular-conatel-desconoce-datos-claves-licitacion-5g-nubicom/
- ABC Color, “Titular de Conatel dice no saber que amigos de Peña dirigen Nubicom”:https://www.abc.com.py/politica/2025/12/10/titular-de-conatel-dice-no-saber-que-amigos-de-pena-dirigen-nubicom/
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