Resumen
- J.P. Morgan afirma haber originado 9.600 millones de dólares en dos préstamos de construcción para el campus de Abilene (Texas) del proyecto Stargate, actuando como lead left, único asegurador y único agente estructurador en ambas transacciones (J.P. Morgan).
- En el tercer trimestre de 2025 JPMorgan registró una adición neta de 863 millones de dólares a la provisión para compromisos relacionados con préstamos, reconocida en otros pasivos del balance, impulsada sobre todo por nuevos compromisos originados principalmente en el segundo trimestre de 2025 (JPMorgan Chase).
- La firma informó para el segundo trimestre de 2026 un coste crediticio de 2.500 millones, con 2.400 millones de cargos netos y 149 millones de dotación neta, y préstamos medios un 10% superiores interanuales; nada de ello se desglosa por exposición a centros de datos (JPMorgan Chase).
- La sindicación del paquete de 38.000 millones vinculado a Oracle en Texas y Wisconsin tardó meses, con más de dos docenas de participantes y tramos pendientes por debajo de los 1.000 millones, mientras las partes discrepan sobre si se colocó entera y a la par (Bloomberg).
- La única cifra total de exposición a centros de datos en circulación, unos 13.300 millones, proviene de una agregación de terceros con metodología no divulgada, no de una divulgación del banco (Bisnow).
Lo que el banco dice que originó
En su material de mercados de capitales, J.P. Morgan ofrece tanto una taxonomía como una cifra propia. Describe la deuda de infraestructura de IA como estructurada típicamente de dos formas: deuda corporativa contra el balance del prestatario y deuda a nivel de proyecto, normalmente con vehículos específicos y garantías sobre el activo. Y en el mismo texto cuantifica su propio papel: la entidad dice que originó 9.600 millones de dólares en dos préstamos de construcción para el campus de Abilene, Texas, del proyecto Stargate, como lead left, único asegurador y único agente estructurador en ambas operaciones (J.P. Morgan).
Es la cifra más concreta que el banco ha puesto por escrito sobre financiación de IA, y conviene reconocer lo que sí establece: identifica operaciones, un importe y un reparto de roles. Es un dato autodeclarado en un documento de posicionamiento comercial, no un cuadro auditado, y no incluye la exposición total de la firma ni los tramos que el banco haya conservado en balance. El programa al que pertenece ese campus es mucho mayor: Stargate fue anunciado por el gobierno de Estados Unidos en enero de 2025 y contempla hasta 500.000 millones de dólares de inversión en centros de datos e infraestructura energética en cuatro años (J.P. Morgan).
La frase más informativa de esa misma página no es la cifra, sino una admisión cualitativa. Un banquero de la firma citado en el texto dice que los límites de concentración en IA son "parte del diálogo" a medida que la IA crece como cuota del mercado de financiación (J.P. Morgan). Si existe un techo y está siendo negociado, entonces el crecimiento del libro de infraestructura de IA no depende solo de la demanda de los promotores, sino de la capacidad de los bancos participantes para absorber y repartir un mismo tipo de riesgo.
La reserva que reconoce el riesgo no dispuesto
El dato más útil de todo el periodo no aparece en el material comercial, sino en la contabilidad. En el tercer trimestre de 2025 JPMorgan registró una adición neta de 863 millones de dólares a la provisión para compromisos relacionados con préstamos, reconocida en otros pasivos del balance consolidado, y explicó que la adición se debió predominantemente al impacto de nuevos compromisos relacionados con préstamos, principalmente en el segundo trimestre de 2025 (JPMorgan Chase). La misma narrativa recoge una provisión para pérdidas crediticias de aproximadamente 3.400 millones y una adición neta de 1.400 millones a la provisión para pérdidas de préstamos, repartida en unos 1.100 millones en consumo y 340 millones en mayorista.
La cifra no depende de una única nota de prensa. El formulario 10-Q del periodo cerrado el 30 de septiembre de 2025 repite los mismos 863 millones y la misma causa declarada: nuevos compromisos relacionados con préstamos, principalmente del segundo trimestre de 2025 (SEC EDGAR). Que un registro regulatorio reproduzca el asiento importa: significa que el reconocimiento de riesgo sobre compromisos sin disponer fue una decisión de provisionamiento, no un comentario de presentación de resultados.
Hay que ser preciso con las magnitudes, porque aquí se confunden tres conceptos. El suplemento financiero del tercer trimestre de 2025 muestra una provisión trimestral para compromisos relacionados con préstamos de 31 millones, una provisión acumulada de nueve meses de 862 millones y, en un cuadro de rodamiento distinto, un saldo final de 2.964 millones (JPMorgan Chase). Otra tabla del mismo documento sitúa la provisión para compromisos relacionados con préstamos en 2.798 millones al 30 de septiembre de 2025 frente a 2.013 millones un año antes, un 39% más, con 2.757 millones al 30 de junio de 2025. Flujo trimestral, flujo acumulado y nivel de saldo son tres medidas distintas y no deben citarse de forma intercambiable.
El mismo suplemento permite dimensionar el conjunto. Los compromisos relacionados con préstamos totales eran 1.714.006 millones de dólares al 30 de septiembre de 2025, un 3% más que el trimestre anterior y un 9% más que un año antes, de los cuales 596.028 millones eran compromisos mayoristas (JPMorgan Chase). Sobre esa base, 863 millones de adición neta parece una cifra modesta. El problema es que ninguna de las divulgaciones revisadas atribuye una parte determinada de ese aumento a la financiación de centros de datos: la causa declarada es genérica, nuevos compromisos del segundo trimestre de 2025. Ese hueco, y no la cuantía, es lo que obliga a tratar la tesis del "nuevo activo" como hipótesis abierta.
Un trimestre que se desglosa en todo menos en esto
En el segundo trimestre de 2026 JPMorgan informó de un beneficio neto de 21.200 millones de dólares (7,70 por acción), ingresos reportados de 57.300 millones, costes crediticios de 2.500 millones con 2.400 millones de cargos netos y una dotación neta de 149 millones, y préstamos medios un 10% superiores interanuales; además dijo haber levantado aproximadamente 1,9 billones de dólares en crédito y capital en lo que iba de año, 1,7 billones de ellos para corporaciones y entidades gubernamentales no estadounidenses (JPMorgan Chase).
Es un desglose amplio en ingresos, gastos, capital y calidad crediticia agregada, y no contiene partida alguna de exposición a centros de datos o a IA. Un banco que ha estructurado miles de millones en campus concretos reporta ese trimestre con exactamente la misma arquitectura que usaría en un trimestre sin ningún proyecto de IA. La materialidad relativa explica en parte la omisión; su consecuencia, sin embargo, es que quien quiera saber cuánto riesgo de IA tiene JPMorgan en libros debe reconstruirlo a mano, sumando anuncios de operaciones y estimaciones ajenas.
Cómo habla el banco de su propia suscripción
La llamada de resultados del segundo trimestre de 2026 sí aporta el marco cualitativo, y merece citarse con precisión. El director financiero Jeremy Barnum describió el espacio de suscripción de centros de datos como un "pilar" o referencia de lo que hacen los participantes del mercado, dijo que las preguntas clave son qué ocurre con el suministro eléctrico y qué ocurre con los inquilinos, afirmó que la firma dispone de "un marco bastante preciso para gobernar lo que estamos dispuestos a hacer y lo que no estamos dispuestos a hacer en ese espacio" y admitió haber rechazado algunas operaciones tras examinarlas (JPMorgan Chase).
El mismo directivo señaló que en el sector existe cierto crédito de relación con entidades emergentes que construyen centros de datos, y matizó que no estaba advirtiendo de un colapso inminente de la suscripción, sino de presiones normales (JPMorgan Chase). Jamie Dimon calificó el deterioro de estándares de los competidores como "muy leve", citando supuestos de crecimiento de ingresos, adiciones de gastos, más PIK, covenants más débiles y mayor riesgo de refinanciación, y añadió que "nuestros estándares de riesgo no han cambiado" (JPMorgan Chase).
Leído con cuidado, el conjunto es una declaración defensiva, no una previsión. El banco afirma estar aplicando un filtro más estricto que otros, y a la vez admite que presta a entidades emergentes. Ambas cosas pueden ser ciertas si el filtro se aplica al diseño de la operación y no a la identidad del prestatario. El detalle del marco que el banco describe, dos preguntas sobre energía y arrendatario, es un marco de riesgo de activo: si la energía no llega o el inquilino no paga, la garantía pierde valor con independencia de quién firmó el préstamo.
El paquete de 38.000 millones vinculado a Oracle
El punto de mayor tensión del periodo es una sindicación. Bloomberg informó que JPMorgan y Mitsubishi UFJ Financial Group asumieron en agosto de 2025 un paquete de préstamos de 38.000 millones de dólares para respaldar proyectos de centros de datos de Oracle en Texas y Wisconsin, y que meses después, tras incorporarse más de dos docenas de bancos e inversores, la sindicación estaba casi terminada, con algunos prestamistas buscando aún colocar menos de 1.000 millones (Bloomberg).
Business Insider informó que JPMorgan encontró interés reducido al vender porciones del paquete, atribuyendo el dato a una persona conocedora de la operación; la misma fuente sostuvo que los dos proyectos están plenamente financiados y que la sindicación fue en conjunto exitosa, y añadió que bancos e inversores institucionales se han vuelto cautelosos ante una exposición concentrada a Oracle, cuya calificación crediticia es inferior a la de Microsoft o Google (Business Insider).
Un tercer relato describe el mecanismo con más crudeza. Según esta versión, las reglas internas que limitan la exposición a un único prestatario o inquilino se convirtieron en un obstáculo durante la sindicación a finales de 2025 y principios de 2026; el mismo texto cifra en unos 10.000 millones los préstamos del emplazamiento original de Crusoe en Abilene, en 38.000 millones el dinero prestado para los campus de Vantage Data Centers en Texas y Wisconsin y en unos 18.000 millones un proyecto de Stack Infrastructure para una cuarta instalación de OpenAI en Nuevo México, y relata que los prestamistas se resistieron a financiar una ampliación en Abilene con Oracle como inquilino, tras lo cual el promotor la arrendó a Microsoft (Hindustan Times). Vantage, por su parte, sostuvo que sus préstamos de Texas y Wisconsin quedaron mayoritariamente sindicados en el cuarto trimestre de 2025 y que esperaba cerrarlos en el segundo trimestre de 2026, con más de 50 prestamistas (Hindustan Times).
Finalmente, una pieza difundida el 4 de mayo de 2026 describió a JPMorgan y MUFG tratando de distribuir 38.000 millones de deuda vinculada a Oracle en ocasiones con descuento, y a los bancos desarrollando estructuras de "transferencia significativa de riesgo", ya comunes en Europa, para ceder los tramos más arriesgados de préstamos muy concentrados conservando parte de la exposición (MarketScreener, citando al Financial Times).
Estas afirmaciones no son idénticas y no deben presentarse como si lo fueran. Que "exista interés reducido" y que "la sindicación fue exitosa" pueden coexistir: si el precio de cesión se ajusta, la colocación se completa, pero el ajuste es precisamente la información. Lo que importa para el lector es la asimetría temporal: el banco asumió el compromiso completo en agosto de 2025 y lo repartió a lo largo de meses. Durante ese intervalo, el riesgo estuvo en balance.
La transferencia significativa de riesgo apunta a una solución estructural al mismo problema: conservar el vínculo con el cliente y ceder parte del riesgo a un tercero.
Estimaciones ajenas frente a divulgación propia
El único total de exposición que circula sitúa a JPMorgan en quinto lugar entre los prestamistas de centros de datos, con unos 13.300 millones de dólares de exposición, de los cuales unos 11.000 millones estarían en deuda sindicada y 2.300 millones en hipotecas inmobiliarias, según un análisis citado sin metodología detallada (Bisnow). El mismo análisis atribuye al banco una financiación de 7.100 millones para el campus de 1,2 GW de Crusoe y Blue Owl en Abilene, cuya construcción comenzó en junio de 2024, y el liderazgo como bookrunner en 3.300 millones de notas garantizadas para Hut 8.
Nada de esto equivale a una cifra del banco. Una agregación de terceros puede ser una buena reconstrucción y a la vez no ser comparable con un saldo contable: puede mezclar originación con compromisos, exposición bruta con neta de sindicación, y deuda con garantía inmobiliaria. La forma honesta de leerlo es como una estimación independiente que sugiere un orden de magnitud —varios miles de millones, no decenas de miles— y que debe etiquetarse como tal cada vez que se use.
El mecanismo: anuncio, compromiso, disposición
La distinción operativa es mecánica. Un banco puede (1) originar y mantener, (2) comprometerse sin que el prestatario haya dispuesto del dinero, o (3) originar para distribuir. Cada etapa produce un número distinto y ninguno es el riesgo final. La originación autodeclarada de 9.600 millones en Abilene corresponde a la primera y tercera etapas mezcladas. La reserva de 863 millones del tercer trimestre de 2025 corresponde a la segunda: el banco reconoce el coste esperado del compromiso antes de cualquier disposición, y lo hace en otros pasivos, fuera de la provisión para pérdidas de préstamos.
Esta mecánica explica por qué las tres divulgaciones analizadas encajan. Si el banco anticipa que una parte de sus compromisos se dispondrá y no se pagará, provisiona por adelantado. Si la sindicación tarda porque los participantes tienen límites de concentración sobre un mismo inquilino, el banco conserva el riesgo más tiempo y a un coste de capital mayor. Si el crecimiento del mercado depende de inquilinos de calificación inferior, el marco de suscripción se convierte en el factor limitante, exactamente como describió el director financiero al mencionar suministro eléctrico e inquilinos.
Qué falsificaría la tesis del activo distinto
Si la financiación de infraestructura de IA fuera una clase de activo con suscripción propia, cabría esperar cuatro cosas observables. Primera, un desglose explícito en la divulgación trimestral, no una reconstrucción externa. Segunda, sindicaciones cerradas en semanas y a la par, con precios estables entre operaciones comparables; hoy predominan relatos de meses y descuentos. Tercera, provisiones por compromisos que crezcan por deterioro y no solo por volumen nuevo; la adición de 863 millones se atribuye a nuevos compromisos, no a un empeoramiento de los existentes.
Cuarta, estructuras y covenants al menos tan exigentes como los de un crédito corporativo comparable, pese al inquilino único y al vencimiento largo.
Ninguna de las cuatro puede confirmarse con las divulgaciones revisadas. La conclusión defendible, por tanto, no es que el riesgo de IA sea grande o pequeño, sino que hoy es opaco por diseño contable: se reconoce en un saldo de compromisos, se distribuye por sindicación y solo se mide, desde fuera, con agregaciones que el banco no respalda. Quien siga esta exposición tendrá que vigilar las cuatro señales anteriores, no el titular de la próxima operación.
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