Resumen

  • ICANN reconoce que aportó 40.000 dólares al Blueprint de Gobernanza de Internet de Smart Africa y que prestó apoyo administrativo para diálogos regionales celebrados durante reuniones de ICANN.
  • Smart Africa y su consultor incorporaron CAIGA al proyecto financiado. El programa oficial de ICANN83 incluyó trabajos sobre su creación, sus documentos y una consulta a ICANN sobre el proceso de comentarios públicos.
  • Smart Africa dijo después que siete de ocho candidatos respaldados por su coalición ganaron la elección de septiembre de AFRINIC y anunció cooperación con el nuevo consejo junto con el avance de CAIGA.
  • El 28 de mayo de 2026, ICANN negó haber respaldado candidatos, coordinado el diseño electoral o financiado selección, nominaciones o cualquier trabajo de campaña de Smart Africa.
  • Los documentos permiten criticar dinero, acceso y legitimación práctica; no permiten afirmar que ICANN pagó candidatos o causó el resultado electoral.

Noviembre de 2024: un acuerdo con capacidad material

La primera pieza no es una declaración sobre AFRINIC, sino una relación contractual. ICANN dice que firmó con Smart Africa un memorando de entendimiento en noviembre de 2024 y, posteriormente, un acuerdo de proyecto para producir un documento de referencia sobre la gobernanza de Internet en África.

La aportación fue de 40.000 dólares. Según ICANN, el encargo debía abordar cuestiones generales de gobernanza de Internet y no contenía una orden para modificar AFRINIC, diseñar otro registro regional o intervenir en sus elecciones.

Esa delimitación impide describir el pago como un fondo electoral. Pero no agota la investigación. En su carta del 24 de noviembre de 2025, ICANN admite que Smart Africa y su consultor incluyeron la propuesta CAIGA dentro del Blueprint desarrollado mediante el acuerdo financiado.

Por tanto, el objeto formal y el resultado material no son idénticos. El contrato podía hablar de capacidad y participación; el producto terminó albergando una propuesta con consecuencias para la gobernanza de AFRINIC. El dinero no prueba aprobación, aunque sí proporcionó recursos al proceso que produjo el documento.

Junio de 2025: el proyecto entra en un espacio institucional

El programa de las reuniones de Smart Africa celebradas al margen de ICANN83 en Praga permite observar cómo opera el apoyo no monetario. El documento lleva los emblemas de ICANN, Coalition for Digital Africa, el Banco Mundial y Smart Africa. Incluye una introducción de ICANN y palabras de apertura de los directores ejecutivos de ICANN y Smart Africa.

La agenda no se limita a formación genérica. Contiene un punto sobre el acuerdo para crear CAIGA, trabajo destinado a finalizar sus documentos para un lanzamiento oficial y una acción para solicitar orientación de ICANN sobre comentarios públicos. En un panel posterior aparece un representante de la iniciativa Coalition for Digital Africa de ICANN.

Nada de esto acredita que ICANN redactara las cláusulas de CAIGA. Tampoco convierte automáticamente a todos los participantes en promotores de cada decisión. Sí acredita que la propuesta recibió sala, tiempo, visibilidad, interlocución de alto nivel y acceso a un entorno reconocido.

ICANN reconoce esa función en sus propias palabras. Dice haber ofrecido apoyo administrativo a diálogos regionales de Smart Africa en reuniones de ICANN desde ICANN80. Más tarde afirmó que sus reuniones facilitarían parte de la conversación, aunque trasladó a Smart Africa la responsabilidad de coordinar una consulta completa.

La separación es reveladora: ICANN admite haber creado oportunidades para el diálogo, pero rechaza ser responsable de la suficiencia del proceso que utiliza esas oportunidades.

Septiembre de 2025: Smart Africa presenta una victoria política

Antes de la votación de septiembre, Smart Africa declaró que ella y sus socios apoyaban una coalición unificada de candidatos. Instó a los miembros de AFRINIC a participar y describió la elección como una cuestión de soberanía digital y liderazgo continental.

Después de la elección, Smart Africa aseguró que siete de los ocho candidatos respaldados por la coalición habían sido elegidos. Llamó victoria al resultado y lo presentó como un hito. También afirmó actuar bajo el mandato de sus jefes de Estado y de Gobierno.

En el mismo comunicado prometió colaborar con el nuevo consejo de AFRINIC y avanzar CAIGA conforme a orientaciones ya aprobadas por sus Estados miembros. La organización unió así tres elementos en su propio relato: éxito de la coalición, relación con el consejo y continuidad del proyecto CAIGA.

Ese relato no prueba que los 40.000 dólares produjeran siete votos ganadores. Tampoco demuestra coordinación secreta con ICANN. Demuestra que Smart Africa consideraba el resultado electoral y CAIGA partes de una trayectoria común de influencia institucional.

El supuesto mandato continental necesita una precisión adicional. Smart Africa puede recibir instrucciones de sus gobiernos miembros. AFRINIC, sin embargo, es una asociación con miembros y operadores concretos que soportan los costes de las decisiones. Como explica Lu Heng, ser parte interesada o representar a una institución no equivale a tener autorización del principal que asume la pérdida. Un mapa de servicio y una sala concurrida no forman por sí solos un electorado continental.

Mayo de 2026: ICANN marca una frontera probatoria

La carta de Kurt Erik Lindqvist a Amin Dayekh, fechada el 28 de mayo de 2026, responde a preguntas sobre una reunión convocada por Smart Africa alrededor del 24 de abril de 2025. ICANN afirma que recibió una invitación para enviar un observador y que decidió no asistir para no comprometer su neutralidad.

La respuesta niega de forma expresa cualquier respaldo de candidatos en las elecciones de junio o septiembre. Niega coordinación con Smart Africa sobre el diseño o los procesos electorales. Añade que el apoyo al Blueprint no financió elecciones, desarrollo de candidatos, preselección ni nominaciones.

El paquete de fuentes de este artículo no contiene prueba que contradiga esas afirmaciones. Por ello, acusar a ICANN de pagar la campaña o escoger la lista excedería la evidencia.

La carta, sin embargo, no revoca el acuerdo, el pago, el apoyo administrativo ni el uso de reuniones de ICANN. De hecho, remite al intercambio anterior sobre el Blueprint y CAIGA. La frontera correcta no divide entre «ningún apoyo» y «control total». Divide entre una facilitación documentada y una intervención electoral que no está demostrada.

La legitimidad del consejo no se resuelve con el número siete

Smart Africa presentó sus siete candidatos como prueba de una voluntad amplia. Esa aritmética tiene fuerza comunicativa, pero no sustituye una resolución jurídica sobre la validez de la elección.

NRS sostiene que el proceso de septiembre no se completó de manera legal y concluyente, que sigue en disputa y que no debe considerarse cerrado. Se trata de la posición de NRS. Las fuentes congeladas tampoco contienen una sentencia final que valide o invalide el consejo que surgió del proceso.

La redacción responsable debe preservar la disputa. Smart Africa afirmó haber ganado siete puestos y anunció que trabajaría con el consejo. La situación legal del consejo seguía cuestionada en el expediente examinado.

Ese vacío vuelve más grave la consolidación externa. Cuando la autoridad del consejo aún es discutida, la colaboración de una coalición gubernamental y el acceso institucional que recibió su proyecto pueden crear normalidad política antes de que exista una respuesta definitiva sobre legitimidad.

La distancia formal llegó después de la facilitación

La defensa de ICANN se apoya en tres negativas: no encargó una reforma de AFRINIC, no preaprobó CAIGA y no participó en la elección. Las tres deben constar. Pero una evaluación del poder no termina en la intención declarada del contrato.

La financiación dio capacidad. El apoyo administrativo redujo costes de coordinación. El programa de ICANN83 dio acceso, visibilidad y una vía hacia procedimientos institucionales. Smart Africa, por su parte, anunció después una coalición ganadora y su intención de avanzar CAIGA con el consejo.

La Nota 52 de Lu Heng describe esta estructura como habilitación primero y distancia formal después. No es necesario atribuir una conspiración para observarla. Basta seguir la secuencia documental y preguntar quién obtuvo una plataforma, quién pudo traducirla en influencia y quién conservó la facultad de negar responsabilidad por el resultado.

Había un contrafactual más limpio. ICANN podía haber publicado el acuerdo completo y sus entregables, prohibido explícitamente el trabajo sobre la gobernanza de RIR dentro de la subvención, separado las sesiones de CAIGA de los espacios con marca ICANN hasta una consulta de miembros y mantenido un registro público de contactos electorales.

La conclusión no necesita exageración. No hay prueba publicada en este paquete de que ICANN financiara candidatos o dirigiera el voto. Sí existe prueba directa de dinero, apoyo administrativo y acceso institucional para el proyecto dentro del cual surgió CAIGA. La ausencia de un sello formal de aprobación no convierte esos recursos en neutrales ni borra su utilidad política.

Para profundizar en el argumento institucional, consulte BTW Research: La hipocresía de ICANN sobre AFRINIC y la financiación de una toma de poder dirigida por Estados.

Sources