Resumen
- En la misma muestra chilena, las direcciones destino geolocalizadas en Chile representaron el 9,5% de las solicitudes con un VPN y el 64,2% con otro.
- Las respuestas DNS divergieron más en los dominios dependientes de una página que en el dominio inicial, aunque el solapamiento entre organizaciones de alojamiento siguió siendo alto.
«Medimos desde Chile» parece una precisión metodológica. En este estudio, esa frase escondía una elección capaz de mover el resultado de una solicitud de cada diez a casi dos de cada tres.
APNIC publicó el 30 de octubre un estudio dirigido por Sachin Kumar Singh junto con sus coautores. Compararon cuatro VPN en 14 economías. En cada una eligieron 1.000 sitios: 800 de una clasificación global, 100 populares en la región y 100 gubernamentales. Programaron 25 visitas por sitio y proveedor durante tres semanas de marzo y abril de 2025. El navegador registró los servidores que atendían la página, incluidos los componentes incrustados, como scripts y fuentes.
Chile muestra el salto con claridad. En la misma muestra, el 9,5% de las solicitudes analizadas a través de ExpressVPN se asoció con direcciones de servidores geolocalizadas en Chile. Las proporciones correspondientes fueron del 62,7% con Surfshark y del 64,2% con NordVPN. Son 54,7 puntos de diferencia en las entregas que parecían nacionales, con el país de origen y la lista de sitios constantes. Es un resultado de la muestra, no un recuento de usuarios chilenos ni una cuota de mercado de los VPN.
La ruta explica el cambio. El VPN altera la red que ve el sitio. El DNS puede responder con otra dirección; una red de distribución puede escoger otra réplica; el enrutamiento puede llevar la misma dirección IP a otra instalación física. En las comparaciones entre proveedores, los conjuntos de respuestas DNS diferían en aproximadamente el 12% de los casos para los dominios iniciales y el 31% para los dominios dependientes. Aun así, las respuestas compartían al menos una organización de alojamiento en el 98% y el 96% de las comparaciones, respectivamente.
La dirección o el punto de servicio pueden cambiar mientras la imagen de las organizaciones se mantiene mucho más estable.
La diferencia altera una conclusión regulatoria. Un estudio con un VPN puede mostrar que un país sirve sus solicitudes dentro de sus fronteras; otro puede hacerlo parecer mucho más dependiente de puntos finales extranjeros. El estudio geolocalizó las direcciones de destino de las solicitudes. No midió dónde se guardan cuentas, cargas de trabajo ni copias de respaldo.
El método debe nombrar el VPN como parte del instrumento. Publique proveedor, protocolo, ubicación de salida, resolvedor, periodo y si se incluyeron recursos incrustados. Si la conclusión depende de los puntos finales nacionales o extranjeros, repita la prueba con otro proveedor y muestre la diferencia. «Desde Chile» no basta.
Fuentes: el informe de investigación de APNIC y el artículo original de los autores.
Informe para miembros
Contexto ampliado del perfil
Inicia sesión con el nivel de membresía adecuado para desbloquear el informe completo y las notas de las fuentes.
Solo para el Círculo Estratégico
Círculo Estratégico
Abierto a todos los lectores. Desbloquea informes de perfil después de unirte e iniciar sesión.
Únete al Círculo EstratégicoSolo para Leadership Alliance
Leadership Alliance
Para propietarios y directivos cualificados de activos de propiedad intelectual; inicia sesión para desbloquear los informes de la alianza.
Unirse a Leadership Alliance





