Resumen

  • Fervo venderá a Google productos energéticos de un proyecto geotérmico mejorado de 396 MW durante quince años, con cuatro tramos de 99 MW cuya puesta en marcha objetivo comienza en el tercer trimestre de 2028.
  • La ampliación aproximada de 600 MW no es todavía capacidad contratada: exige que Google acepte la oferta y que ambas partes negocien un acuerdo definitivo.
  • Si Fervo incumple su obligación de formular la oferta, tendría que devolver determinados pagos previos por energía considerada entregada; hoy no puede estimar la cifra.

El contrato nuevo de Fervo no convierte de una vez un yacimiento de Utah en un suministro de casi un gigavatio. Lo convierte en una secuencia.

El 26 de agosto, Cape Generating Station 6, filial íntegramente participada por Fervo, firmó con Google Energy un acuerdo de compra de energía para 396 MW en Cape Station, condado de Beaver. El 8-K publicado el 1 de septiembre reparte la obligación en cuatro tramos iguales de 99 MW. Las fechas objetivo de operación comercial empiezan en el tercer trimestre de 2028 y el periodo de entrega es de quince años.

Fervo respalda a su sociedad de proyecto con una garantía de la matriz; Alphabet hace lo mismo con las obligaciones de Google. Es una mejora crediticia concreta, no una garantía de geología, construcción ni permisos.

También conviene poner límite a la aritmética. Los cuatro tramos suman exactamente 396 MW. Ese dato multiplicado por quince años produce 5.940 MW-año de capacidad nominal, pero no MWh, ingresos ni flujo de caja. El precio contractual y el factor de capacidad no se hicieron públicos.

La oferta adicional no es una venta adicional

Fervo se comprometió a ofrecer a Google unos 600 MW más. Si la operación completa avanzara, la capacidad geotérmica contratada alcanzaría no menos de aproximadamente 950 MW y tendría una fecha garantizada de operación no posterior a junio de 2030. El comunicado presentado como anexo lo resume como cerca de 1 GW.

La redacción jurídica es más útil que el redondeo. Primero Fervo debe presentar una oferta. Después Google puede aceptarla o rechazarla. Si acepta, las partes todavía tienen que pactar y firmar un acuerdo definitivo. Sin esos dos últimos pasos, la ampliación no entra en el libro de potencia vendida.

Sin embargo, la oferta prometida sí tiene peso económico. Si Fervo no la formula, deberá reembolsar a Google cantidades que este haya pagado previamente a la filial por energía considerada entregada bajo el PPA vigente. La fórmula depende del volumen de esos pagos y de la diferencia entre el precio de mercado y el precio del contrato. La empresa dice que el resultado no se puede estimar actualmente.

No es una multa fija ni una deuda ya registrada. Tampoco castiga a Google por rechazar. Es una exposición contingente que nace del incumplimiento de Fervo en el acto de ofrecer. Por eso la opción no puede contarse como contrato, pero tampoco debe descartarse como frase ornamental.

El contrato aumenta mucho los MW, no permite valorar el backlog

Al 30 de junio, Fervo declaraba 658 MW sujetos a PPA vinculantes y otros acuerdos de venta, con unos 7.200 millones de dólares de cartera potencial de ingresos. El 10-Q explica que esa cartera supone producción esperada, precios contratados con sus escaladores o índices y cumplimiento completo de las contrapartes durante toda la vida de cada acuerdo.

Los 396 MW nuevos equivalen al 60,2% de la base de junio. Si son totalmente adicionales, la suma simple llega a 1.054 MW. El 8-K no publica una cartera actualizada ni el precio de Google. Aplicar a los MW nuevos el promedio histórico de dólares por MW mezclaría contratos con duración, producción y precio diferentes.

La opción aproximada de 600 MW no pertenece a esa suma. Tampoco estaba en la cartera de junio. Solo una aceptación y un acuerdo definitivo cambiarían su estado.

Del comprador al enchufe quedan permisos y capital

Fervo afirmaba tener 500 MW en construcción en Cape Station: cerca de 100 MW en la fase I y 400 MW en la II. Para la fase II había recibido 82 de 179 permisos y aprobaciones gubernamentales necesarios para comenzar la operación comercial; 97 seguían en trámite en el contexto del informe trimestral.

La empresa calcula unos 2.200 millones de dólares de inversión acumulada en la fase II hasta 2028 y pretende obtener una parte significativa mediante deuda de proyecto. En el primer semestre gastó 399,3 millones en inversión y proyectó otros 850 a 900 millones para el resto de 2026. Tenía 2.106 millones de efectivo sin restricciones después de su salida a bolsa, además de 488,3 millones en compromisos contractuales con proveedores, principalmente vinculados a Cape Station.

Project Granite aporta compromisos por unos 421,4 millones, pero financia la fase I. Los 212,3 millones dispuestos y los 157,8 millones aún disponibles a junio no son financiación de la fase II. Esta necesita una prueba separada.

La ruta eléctrica tampoco está cerrada. Fervo pretende acogerse al marco de la SB 132 de Utah para un sistema privado de generación, con una configuración posible delante o detrás del contador. El texto aprobado permite contratos directos para grandes cargas, pero mantiene separación, ingeniería y aprobaciones cuando interviene una red pública. El centro de datos de Google sigue siendo potencial, sujeto a viabilidad, permisos y condiciones comerciales.

Así, el anuncio tiene un núcleo más firme que una carta de intenciones: 396 MW, quince años y dos garantías matrices. Pero el casi-gigavatio sigue dividido entre capacidad firmada y capacidad opcional. Para conocer el resultado habrá que verificar cuatro puestas en servicio, una oferta, una decisión del comprador y, quizá, una obligación de reembolso cuyo importe aún no existe públicamente.

Fuentes