Resumen

  • El CRTC aprueba definitivamente las nuevas velocidades mayoristas de Rogers y acepta retirar niveles antiguos para nuevos clientes. Quienes ya reciben servicio mayorista pueden conservar su velocidad actual.
  • El regulador rechaza la petición de Québecor de aplicar al 300/50 de Rogers West la tarifa provisional del 250/50. El 23% citado por Québecor compara tarifas provisionales; no es una subida definitiva ni una factura minorista ya observada.

La velocidad queda aprobada; el precio todavía no

La orden de telecomunicaciones CRTC 2026-263, fechada el 7 de octubre, cierra la etapa de aprobación de nuevas velocidades de acceso mayorista de Rogers, pero no el debate sobre su coste final. También autoriza la “desnormalización” de velocidades que Rogers ya no ofrece a nuevos clientes minoristas. En el lenguaje del regulador, esos niveles dejan de estar disponibles para nuevos clientes, mientras que los clientes existentes pueden conservarlos. (Orden 2026-263, texto oficial)

En el antiguo territorio de Shaw, ahora denominado Rogers West, las nuevas opciones son 75/50, 300/50 y 300/200 Mbps. Los niveles 50/50, 250/50, 250/200, 750/50, 750/200 y 1.000/25 salen del catálogo para nuevas altas. Rogers East tiene otro conjunto de cambios: añade 300/30 y 300/200, y retira 250/30 y 250/200. No se trata de una orden para que todos los hogares cambien de plan.

Rogers no solicitó tarifas mayoristas nuevas para los niveles incorporados: cada uno cabe en una banda de velocidad existente que tiene una tarifa provisional. El 300/50 rige de forma provisional desde el 5 de septiembre de 2025. Sus tarifas aún no son definitivas porque el CRTC sigue examinando los precios del cable en el proceso iniciado por el aviso 2023-56. (Orden 2025-229; Aviso 2023-56)

Québecor pidió una solución puente: hasta que se fijen los precios finales, Rogers debería cobrar por el 300/50 de Rogers West la misma tarifa mayorista que por el 250/50 saliente. Según su comparación de las tarifas provisionales aprobadas, la diferencia es del 23% por 50 Mbps adicionales de descarga, sin cambiar la subida de 50 Mbps. Québecor alegó que trasladar ese coste podría limitar la competitividad de los revendedores y señaló que el 250/50 era popular entre clientes minoristas de Freedom Mobile, su filial. El CRTC no constató que las facturas de los usuarios hubieran subido un 23%.

El Consejo reconoció que perder el 250/50 podría perjudicar la capacidad de los competidores para rivalizar con Rogers. Aun así, consideró inapropiado modificar las bandas o tarifas existentes mientras continúa la revisión general. Rechazó la paridad temporal solicitada y recordó que los clientes mayoristas actuales pueden conservar su nivel. El resultado protege a la base instalada frente a un cambio obligatorio, pero deja abierta la economía de las nuevas altas.

Acceso a una velocidad no equivale a igualdad de costes

La regla de correspondencia de velocidades permite que un revendedor ofrezca una opción comparable a la del operador integrado. No asegura que la nueva velocidad tenga el mismo precio mayorista, margen comercial o coste de reventa que la anterior. La disponibilidad de un producto más rápido puede mejorar y, al mismo tiempo, empeorar el coste de entrada para una nueva cuenta.

La decisión comercial aparece cuando un proveedor incorpora un cliente, reemplaza una conexión o decide ofrecer una migración. Puede absorber la diferencia provisional, cambiar el precio minorista o proponer otro nivel. La resolución no demuestra que Rogers u otro proveedor haya elegido una de esas respuestas, ni que un cliente existente ya pague más.

Rogers debe publicar las páginas tarifarias revisadas en un plazo de diez días naturales, hasta el 17 de octubre. Esas páginas aclararán los niveles autorizados; no resolverán por sí solas la tarifa definitiva del cable.

Fuentes