Resumen

  • En una encuesta de 475 profesionales, el 87 % considera importante la IA agéntica, pero el 16 % afirma tenerla ya en producción.
  • El 24 % del informe mide la proporción media de áreas de proceso con IA agéntica en marcha, no la proporción de aseguradoras usuarias.
  • El índice se basa en las capacidades organizativas para adoptar IA; no cuenta decisiones autónomas sobre siniestros. La revisión humana sigue siendo habitual.

Análisis

La previsión choca con el punto de partida

El nuevo índice del mercado asegurador coloca una expectativa ambiciosa junto a una adopción todavía reducida. Cerca de dos tercios de los encuestados creen que la IA en seguros será plenamente autónoma dentro de dos o tres años. La conclusión del informe cifra esa expectativa en el 66 %; el comunicado de lanzamiento de Sapiens la redondea al 67 %. En ambos casos se trata de una previsión de profesionales del sector, no de un calendario de implementación ni de una capacidad observada.

El mismo estudio dice que el 87 % considera importante la IA agéntica para su negocio, mientras solo el 16 % declara tenerla funcionando en producción. La mitad se siente total o mayormente preparada para adoptarla. Prioridad estratégica, preparación y despliegue real son etapas distintas; una no sustituye a las otras. (Índice de madurez de IA en seguros de Sapiens; comunicado del 7 de octubre)

Research in Finance realizó el estudio para Sapiens entre julio y septiembre de 2026. Sapiens encargó la investigación y vende software para aseguradoras. Esa relación importa: los datos describen las respuestas a un estudio de un proveedor del mismo mercado, no un censo independiente de todas las compañías. La empresa presenta esta edición como la primera de una serie anual.

El denominador cambia la lectura

El 24 % del informe se presta a confusión si se cita sin contexto. Es la proporción media de seis áreas de proceso donde la IA agéntica está activa: distribución, suscripción, atención, siniestros, fraude y reaseguro. No significa que el 24 % de las aseguradoras haya adoptado la tecnología. En esas mismas áreas, el informe sitúa la IA convencional en el 42 % y la automatización basada en reglas en el 40 %.

El promedio no dice si unas pocas empresas usan agentes en varias tareas o si muchas prueban una sola función acotada. El 16 % responde otra pregunta: cuántas organizaciones dicen tener al menos un sistema agéntico en producción. Una comparación útil del mercado necesita ambas cifras, desglosadas por ramo y tarea, con el periodo de medición y la población que las sostiene.

El informe define la IA agéntica como un sistema que actúa en varias etapas con menos intervención humana directa. Distingue los sistemas multiagente, en los que varios agentes coordinan partes de un proceso. Un asistente que conversa, una herramienta que redacta el resumen de un expediente y un sistema que reúne datos, evalúa un siniestro y emite un pago son usos distintos.

“Líderes autónomos” no significa decisiones autónomas

El índice clasifica al 25 % como líderes autónomos, al 28 % en nivel operativo, al 23 % en fase de habilitación y al 24 % como reactivos. Los nombres pueden sugerir un grado de automatización decisoria que la puntuación no mide. Sus cuatro dimensiones son migración a la nube, estrategia de datos maestros, gobernanza de IA y preparación de recursos humanos. El nivel superior indica que esas bases están presentes; no que una máquina decida sin personas sobre los siniestros.

El resultado sí ayuda a explicar el trabajo pendiente. El 90 % de los encuestados usa al menos parte de su infraestructura en la nube, pero el 36 % opera con un modelo híbrido y solo el 18 % con SaaS. Tener servicios en la nube no elimina los sistemas centrales heredados ni las tareas de integración. Entre quienes todavía no usan IA agéntica, privacidad y seguridad, cumplimiento normativo e integración con los sistemas existentes figuran entre las principales barreras. Más de una cuarta parte dice que sus sistemas centrales requieren una renovación importante.

Para los proveedores, la oportunidad no consiste únicamente en vender agentes. También deben ayudar a conectar datos fiables, permisos, plataformas antiguas y equipos humanos en procesos concretos. La encuesta señala esa necesidad, pero no calcula ingresos potenciales ni compara soluciones.

La supervisión sigue formando parte del modelo

Entre quienes usan IA o IA agéntica, el 86 % confía en las decisiones y el 83 % considera adecuados los controles de su organización. Aun así, una persona revisa en promedio el 53 % de los resultados agénticos y modifica el 15 % de las decisiones de IA o IA agéntica. Esto no prueba que los sistemas hayan fallado: revisar puede ser parte del diseño y corregir una decisión puede ser lo adecuado. Sí muestra que el juicio humano sigue presente a gran escala.

La encuesta no mide cuánto tiempo consume esa revisión, cuánto cuesta un error, cuántos controles cambian realmente el resultado ni cómo se distribuyen los errores entre productos y clientes. La confianza no es una tasa de error y el uso en producción no prueba que exista autonomía segura. Estas diferencias importan cuando una aseguradora compara la rapidez prometida con el coste de integrar, supervisar y recuperar un flujo automatizado.

Una señal útil, con un alcance definido

El cuestionario en línea duraba diez minutos y reunió a 475 profesionales y usuarios de seguros. La muestra se repartió por igual entre Reino Unido e Irlanda, los países nórdicos, Benelux, Sudáfrica y Norteamérica; incluyó responsables de transformación y usuarios de negocio, así como organizaciones de vida y de daños, desde menos de 250 hasta más de 20.000 empleados. Sapiens prevé una segunda fase de entrevistas cualitativas a directivos.

Es una fotografía estructurada de cinco regiones, no un censo mundial. El índice sirve como referencia para las preguntas que define, pero no demuestra que todo el sector alcanzará la autonomía dentro del plazo anunciado.

Fuentes