- El Ministerio de TIC de Mauricio y la policía detuvieron la elección privada de la junta de Afrinic a pesar de la supervisión judicial.
- Expertos advierten que la intervención puede sentar un precedente preocupante sobre el poder del gobierno sobre entidades privadas.
En las recientes elecciones de AFRINIC, que pretendían restablecer una junta directiva funcional para el Registro Regional de Internet, hubo una intervención notable de un actor habitualmente silencioso: el Ministerio de Tecnología, Información y Comunicación de Mauricio (TIC).
Esta intervención de un organismo público en una elección organizada de forma privada y ordenada por el Tribunal Supremo no tiene precedentes, y plantea interrogantes sobre las razones de lo sucedido y cuál podría ser el impacto.
Cronología de la participación del ministerio
El African Network Information Centre (Afrinic) programó la elección de su junta directiva para el 23 de junio de 2025 bajo supervisión designada por el tribunal. Esta votación tenía como objetivo resolver un vacío de gobernanza que afectaba su capacidad para asignar recursos de IP en toda África. Poco después de que comenzara la votación, el Ministerio de TIC de Mauricio y la policía nacional intervinieron, alegando un único voto por poder no válido. Se comunicaron formalmente con AFRINIC e iniciaron una investigación, lo que provocó la suspensión inmediata del recuento de votos.
De inmediato surgieron las preguntas: ¿por qué un solo voto no registrado debería causar la cancelación de toda una elección? Cientos de otros votos, presentados legítima y legalmente, fueron vetados debido a este único caso. ¿Qué estaba sucediendo?
Cinco días después, el síndico designado por el tribunal, Gowtamsingh Dabee, anuló oficialmente la elección. El Tribunal Supremo concedió entonces hasta el 30 de septiembre de 2025 para realizar una nueva votación con un mayor escrutinio.
Análisis jurídico: ¿Puede el Estado cancelar una elección privada?
Afrinic está estructurada como una empresa privada limitada por garantía según la ley de Mauricio. Sus estatutos definen que las elecciones deben ser gestionadas por comités internos, incluidos los Comités de Nominación y Elección independientes del control estatal. Normalmente, los tribunales solo pueden revocar elecciones corporativas si hay evidencia de fraude, coacción o incumplimiento de los procedimientos legales.
En este caso, la justificación del ministerio se centra en “irregularidades graves” en la documentación de los poderes, aunque la pregunta esencial sigue siendo: ¿se excedió en su autoridad? Expertos legales afirman que, según las disposiciones de insolvencia de Mauricio, el síndico designado por el tribunal tiene la discreción de suspender las elecciones. Pero la presión directa del ministerio suscita preocupaciones sobre la intromisión política en la autonomía corporativa.
Entrevistas con expertos en derecho constitucional y corporativo
La profesora Anjalie Kumar, abogada constitucionalista de la University of Mauricio, observa: “El ministerio puede haber actuado bajo el deber de hacer cumplir la integridad legal. Sin embargo, cualquier organismo público debe respetar los mecanismos de la empresa privada a menos que el tribunal indique lo contrario”. Subraya que la participación del ministerio sin instrucción judicial explícita puede desdibujar el límite entre la supervisión pública y la gobernanza privada.
De manera similar, el Dr. François Allen del African Institute of Corporate Law señala: “El derecho corporativo claramente reserva los procesos electorales para los comités internos, no para los organismos públicos. Si se alega fraude en los poderes, el síndico y los tribunales tienen facultades, pero el ministerio carece de autoridad unilateral”.
Reacción del tribunal, las partes interesadas y la comunidad tecnológica
El Tribunal Supremo, al ser contactado por el síndico de AFRINIC, concedió una prórroga hasta el 30 de septiembre y respaldó la anulación. No reprendió directamente al ministerio, pero afirmó que la gobernanza electoral permanece bajo supervisión judicial.
Grupos de partes interesadas, incluyendo ISPA South Africa, pidieron total transparencia y una investigación penal sobre el mal uso de poderes. ICANN emitió una advertencia severa de que AFRINIC se enfrenta a una revisión de cumplimiento ICP‑2 si no garantiza un proceso electoral verificable y justo.
Dentro de la comunidad tecnológica, crece la preocupación de que la intervención gubernamental pueda abrir la puerta a la politización de la gobernanza de internet en el continente, una inquietud compartida por comentaristas de NRS, que describen la manipulación de poderes en el pasado y ahora elogian el potencial de reformas.
Preocupaciones más amplias sobre la extralimitación del Estado
El caso de AFRINIC pone de relieve una tensión entre el deber estatal y la autonomía institucional. Registrada como empresa privada, opera dentro del derecho corporativo. Pero su sede nacional y su importancia pública pueden prestar justificación a la intervención del ministerio.
Aun así, la gobernanza de internet en África depende de un delicado equilibrio: las entidades de múltiples partes interesadas deben permanecer separadas de la política nacional. Si los ministerios comienzan a influir en la gobernanza procedimental, incluso con buenas intenciones, se corre el riesgo de socavar la confianza regional y mundial. Esto es particularmente relevante dado el papel de Afrinic en la gestión de recursos IP para 54 países.
Los organismos internacionales de gobernanza han enfatizado durante mucho tiempo la necesidad de aislar los Registros Regionales de Internet de la interferencia política, un principio en riesgo si AFRINIC queda sujeto a la supervisión rutinaria del ministerio.
Por qué es necesario hacer público el resultado
Restaurar la confianza en AFRINIC y en el marco más amplio de la gobernanza de internet en África depende del anuncio del resultado de la elección de la junta. Las partes interesadas necesitan ver que el proceso aún puede producir un resultado justo y creíble después de meses de retrasos, problemas legales e intervención gubernamental. Sin un resultado definitivo, la confianza en la autonomía y capacidad de AFRINIC para administrar responsablemente los recursos de internet seguirá disminuyendo.
Las organizaciones y redes mundiales que dependen de AFRINIC para operar eficientemente también se ven afectadas por esta incertidumbre, además de sus miembros. AFRINIC puede dar un paso significativo hacia la reparación de su reputación y demostrar que la honestidad y la transparencia siguen siendo importantes al hacer público el resultado.