- La red existente utiliza 64 cables con buques de reparación que llegan en un plazo de ocho días
- El plan apunta al sabotaje en la zona gris sin exagerar el riesgo de fallos rutinarios de los cables
El hecho
El gobierno del Reino Unido planea consultar sobre la sustitución de una legislación de cables submarinos de 140 años de antigüedad por multas y penas de prisión más duras para los propietarios y operadores de buques que dañen los cables de forma intencionada o imprudente. El gobierno afirma que el sistema del Reino Unido ya es resistente, respaldado por alrededor de 64 cables y buques de reparación que pueden llegar en un plazo de ocho días. Señala que hasta el 97% de las fallas provienen de la pesca o de buques que arrastran anclas, pero las leyes más estrictas pretenden disuadir el sabotaje de estados hostiles.
La evaluación
Esto no es una advertencia de que la conectividad del Reino Unido sea frágil. Es un movimiento para hacer que la protección de los cables sea más aplicable en el espacio entre el accidente, la conducta imprudente y la actividad hostil en la zona gris. Al combinar sanciones más duras con posibles deberes de seguridad para los propietarios y operadores de cables, el Reino Unido está desplazando la resiliencia submarina de un modelo de respuesta de ingeniería hacia un marco de cumplimiento legal, de seguridad y de telecomunicaciones.
Qué vigilar
Vigile el calendario de consultas, los niveles de sanción propuestos, las nuevas obligaciones de seguridad de los operadores y si el Reino Unido alinea su enfoque con las iniciativas de protección de cables de la UE, la OTAN y la industria.

