- El plan de TIM establece hitos de emisiones para 2030, 2040 y 2050 en operaciones de red, electricidad renovable, centros de datos y proveedores
- Los cerca de 550 millones de euros ya están incluidos en su hoja de ruta industrial, por lo que su cumplimiento dependerá de las mejoras ejecutadas y los resultados medidos
El hecho
TIM publicó su Plan de Transición Climática el 3 de agosto de 2026, fijando objetivos de emisiones para 2030, 2040 y 2050. El plan abarca sus negocios en Italia y Brasil, incluyendo las emisiones vinculadas a sus propias operaciones y a su cadena de suministro. TIM afirma que los proveedores representan más del 90 % de su huella de carbono total.
La compañía prevé reducir el consumo energético en sus redes, continuar comprando electricidad renovable e introducir requisitos ambientales más estrictos para los proveedores. También planea trasladar más tráfico a 5G y mejorar los sistemas de refrigeración y gestión energética de los centros de datos. TIM ha destinado alrededor de 550 millones de euros a esta labor dentro de su plan industrial vigente. Esta cifra no constituye un nuevo programa de inversión independiente. El consejo de administración ha aprobado el plan, que, según TIM, se revisará a medida que evolucionen la tecnología, la regulación y las condiciones operativas.
La evaluación
Los 550 millones de euros se distribuyen a lo largo del programa de inversión existente de TIM, por lo que su impacto dependerá de las decisiones operativas habituales en redes, centros de datos y compras. La retirada de equipos antiguos, la modernización de instalaciones, la sustitución de sistemas de refrigeración y el endurecimiento de los requisitos a proveedores tendrán más peso que la mera cifra global.
El 5G puede reducir la energía utilizada por unidad de tráfico, pero la demanda total de electricidad aún puede aumentar a medida que crecen los volúmenes de datos. Por ello, TIM deberá publicar tanto el consumo absoluto como las cifras ajustadas al tráfico. Lo mismo se aplica a los centros de datos: la eficiencia de la refrigeración debe medirse junto con la carga informática; de lo contrario, una menor demanda de refrigeración podría confundirse con un menor consumo energético general.
Para los lectores de BTW, la cadena de suministro es clave en el plan. Los proveedores representan más del 90 % de la huella declarada por TIM, por lo que el progreso dependerá de datos de emisiones más sólidos y de normas de compra que influyan en los equipos que la compañía adquiere y en cómo se producen.
Qué vigilar
Los informes anuales de TIM deberían mostrar cuánto de los 550 millones de euros se ha ejecutado y qué ha cambiado tras las mejoras en redes y centros de datos. Entre las métricas útiles se incluyen el consumo eléctrico total de la red, la energía consumida por unidad de tráfico, la eficiencia de la refrigeración y la proporción del gasto en proveedores cubierta por datos de emisiones verificados. Unas cifras separadas para Italia y Brasil facilitarían la evaluación de los resultados.

