- Dos cables submarinos de datos que conectan Finlandia y Alemania fueron cortados cerca de Suecia
- Funcionarios europeos sospechan de interferencia externa, lo que alimenta la preocupación por la seguridad de la infraestructura
Lo que sucedió
Dos cables submarinos que transportan datos de internet en las profundidades del mar Báltico han sido dañados, según informaron empresas de telecomunicaciones europeas, lo que provocó advertencias de los gobiernos europeos sobre una posible "guerra híbrida" rusa dirigida a la infraestructura de comunicaciones global.Los cancilleres de FinlandiayAlemaniaafirmaron en una declaración conjunta el lunes (18 de noviembre) que un cable que conecta ambos países había sido cortado y que los incidentes habían despertado sospechas de un posible sabotaje.
Además, múltiples informes confirman que el cableC-Lion1, que une la capital finlandesa, Helsinki, con Rostock, en la costa báltica alemana, comenzó a funcionar mal alrededor de las 04:00 UTC del lunes. "El cable se cortó el domingo por la mañana, alrededor de las 10:00", declaró a los medios la empresa de telecomunicaciones lituanaTelia Lietuva. "Los sistemas informaron inmediatamente de que habíamos perdido la conexión. Se llevó a cabo una investigación y aclaración adicionales, y resultó que estaba dañado".
Las investigaciones sobre la causa de la interrupción continúan, pero las sospechas apuntan a una posible interferencia externa. Este incidente se produce en un contexto de crecientes tensiones en la región, con las actividades de Rusia bajo escrutinio en medio de tensiones geopolíticas. Cinia ha iniciado las reparaciones, desplegando un buque especializado en el lugar, con plazos de recuperación que oscilan entre 5 y 15 días.
Por qué es importante
Este incidente pone de relieve la vulnerabilidad de la infraestructura crítica en Europa, en particular los cables submarinos de datos que sustentan las redes de comunicación globales. Dicha infraestructura no solo es esencial para las comunicaciones gubernamentales y empresariales, sino también importante para las pequeñas empresas y startups que dependen de conexiones estables y de alta velocidad para operar e innovar. Por ejemplo,Holvi, una startup de banca digital con sede en Helsinki que atiende a autónomos y pequeñas empresas, depende en gran medida de la transmisión ininterrumpida de datos para sus servicios financieros. Las interrupciones en los cables submarinos podrían impedir que Holvi procese transacciones en tiempo real, retrasar la atención al cliente y perjudicar la confianza de los usuarios, lo que afectaría directamente a su crecimiento y reputación en un competitivo mercado fintech.
Para pequeñas empresas como Holvi, estas interrupciones podrían provocar cortes de servicio, aumento de los costes de ciberseguridad y daños a su reputación. Para abordar esto, Europa no solo debe reparar los daños inmediatos, sino también establecer medidas proactivas como una vigilancia más estricta y políticas internacionales más contundentes. Sin una acción urgente, incidentes similares podrían tener efectos en cadena en todas las economías e industrias, y afectar de manera desproporcionada a las entidades más pequeñas que dependen de las redes digitales.

