• La renovación del contrato cubre la red central 5G del plano de usuario para clientes residenciales y extiende el papel de Huawei hasta 2030.

• Paralelamente, Telefónica ha adjudicado su contrato de red central para empresas y gobierno a Nokia, avanzando en un enfoque de múltiples proveedores para equilibrar costo y seguridad.


Qué sucedió:Detalles del contrato y división de proveedores

Con el objetivo de seguir ofreciendo equipos para su red central 5G, que sirve a clientes minoristas (residenciales) en España,Telefónicaextendió su contrato con el proveedor chinoHuaweia finales de 2024, prolongándolo hasta 2030. A principios de 2025, el operador adjudicó por separado a la empresa finlandesa Nokia el suministro de equipos de red central 5G para sus servicios empresariales y gubernamentales, reforzando aún más el modelo de proveedores divididos. Mientras tanto, el director de operaciones de Telefónica, Emilio Gayo, ha declarado que la compañía está “reduciendo su exposición a Huawei” en España para cumplir con las recomendaciones de la Unión Europea que aconsejan a los operadores eliminar gradualmente los equipos de Huawei debido a preocupaciones de seguridad.

A diferencia de varios países de la UE (como Alemania) que han implementado prohibiciones totales a Huawei para la infraestructura 5G, España no ha restringido formalmente al proveedor, lo que permite que este contrato proceda dentro de los límites de la regulación nacional.

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Por qué es importante

Esta renovación demuestra el enfoque práctico de Telefónica hacia las telecomunicaciones, que tiene en cuenta tanto la rentabilidad como los cambios en la geopolítica. Telefónica obtiene precios competitivos al retener a Huawei para el segmento de consumo, mientras reduce el riesgo mediante la diversificación con Nokia para tareas empresariales y gubernamentales más delicadas.

La decisión también subraya la posición matizada de España dentro de la política de telecomunicaciones de la UE: aunque la Comisión Europea ha advertido repetidamente a los Estados miembros sobre los proveedores de “alto riesgo” como Huawei, España ha optado por no imponer prohibiciones, lo que contrasta fuertemente con las políticas de Alemania, Suecia o el Reino Unido.

Al mantener la participación de Huawei solo en el plano de usuario del núcleo residencial, mientras asigna las responsabilidades del plano de control y del segmento empresarial/gubernamental a Nokia, el operador está caminando sobre una línea muy fina entre la prudencia regulatoria, las presiones de costos y la continuidad técnica.