- Irán cortó el acceso a aproximadamente el 97% de su internet global en medio de tensiones con Israel, citando la prevención de ciberataques.
- El apagón genera gran preocupación entre las empresas de telecomunicaciones y bloquea los canales de comunicación internacionales.
¿Qué pasó?: Irán impone un apagón masivo
A mediados de junio de 2025, Irán implementó un apagón de internet casi total, cortando aproximadamente el 97% de su tráfico global de internet. Esto siguió a informes deciberataques a bancos localesy laplataforma de criptomonedas Nobitex, que las autoridades atribuyeron a actores extranjeros hostiles. Los funcionarios justificaron el apagón como una medida de seguridad para proteger la infraestructura digital de Irán durante las crecientes tensiones con Israel.
El gobierno redirigió toda la actividad en línea a la Red Nacional de Información (NIN, por sus siglas en inglés), la intranet doméstica de Irán, que permanece funcional mientras las plataformas globales son inaccesibles. Aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Signal, junto con plataformas sociales como Instagram, han sido bloqueadas en todo el país.
Operadores de telecomunicaciones como MCI e Irancell confirmaron su cumplimiento con las órdenes del gobierno. Grupos de derechos digitales como NetBlocks han verificado el apagón, calificándolo como uno de los más severos desde las protestas de noviembre de 2019, lo que genera nuevas preocupaciones sobre la censura y el acceso a la comunicación global.
Lea también:Google Cloud y Lumen colaboran en tecnología de red de próxima generación
Lea también:EE. UU. apunta a las inversiones chinas en IA con nuevas reglas de seguridad nacional
Por qué es importante
Este agresivo apagón demuestra cómo los gobiernos están cada vez más dispuestos a aislar su infraestructura digital durante crisis geopolíticas. El despliegue de Irán de la Red Nacional de Información permite el control estatal sobre el flujo de datos, dejando a los ciudadanos dependientes de servicios nacionales censurados y cortándolos de las plataformas globales.
Para los operadores de telecomunicaciones y las empresas globales, estos apagones traen incertidumbre económica, riesgo para la inversión en infraestructura y daño a la confianza pública. Los grupos internacionales de derechos humanos advierten que las desconexiones prolongadas reducen la transparencia de la información, dificultan la respuesta de emergencia y violan las libertades digitales.
Además, el modelo de Irán de “soberanía nacional de internet” está siendo estudiado por otros regímenes autoritarios, lo que podría acelerar una fragmentación global de internet. Si se replica, esto podría socavar los principios de internet abierto y aumentar la probabilidad de conflictos cibernéticos patrocinados por el estado y la vigilancia.

