Resumen

  • Rocket Lab vendió cerca de 29,3 millones de acciones mediante su programa ATM y obtuvo unos 1.944 millones de dólares brutos hasta el 15 de septiembre. La emisión ya modificó el número de acciones; el efectivo neto es menor por comisiones y gastos.
  • Los acreedores aceptaron que el préstamo a plazo existente de Iridium, de unos 1.775 millones de dólares, permanezca tras la posible adquisición. El compromiso de crédito puente de 3.600 millones terminó, aunque la compra no se ha completado.

La frase «adquisición plenamente financiada» describe la previsión de fondos de Rocket Lab, no un traspaso de propiedad. Según su comunicación a la SEC, el 15 de septiembre el grupo ya había colocado aproximadamente 29,3 millones de títulos. El importe de 1.944 millones de dólares se presenta antes de las comisiones del programa de ventas en mercado y de otros gastos. No conviene convertirlo en caja neta exacta ni sumar esas acciones a las que pudiera exigir la contraprestación del acuerdo de fusión: son libros distintos.

El segundo libro pertenece al prestatario de Iridium. Su préstamo a plazo sumaba 1.775 millones de dólares a 30 de junio, y el nuevo acuerdo de crédito permite que sobreviva a la adquisición prevista. Los prestamistas modificaron la cláusula de cambio de control para excluir esta operación y otorgaron su consentimiento. No prestaron 1.775 millones nuevos a Rocket Lab. Tampoco se ha cancelado esa deuda: si el negocio cierra, continuará como obligación del grupo adquirido, con las garantías y términos previstos para entonces.

El tercer libro es el del puente. Desde junio existía un compromiso de hasta 3.600 millones de dólares para un préstamo garantizado a 364 días. Era capacidad comprometida, sujeta a condiciones, no una salida de caja ya realizada por los bancos ni una deuda que Rocket Lab hubiese tenido que amortizar. El acuerdo preveía reducirlo con los ingresos netos de la emisión y con la financiación de Iridium disponible al consumarse la transacción. Rocket Lab declara que lo terminó por completo el 15 de septiembre, antes incluso de que entrara en vigor el consentimiento de los acreedores. Sumar 1.944 y 1.775 millones para anunciar 3.719 millones de efectivo confundiría ingresos brutos con deuda conservada.

Conservar la deuda tiene contraprestaciones. El texto firmado por los prestamistas establece una comisión por consentimiento del 0,50 % sobre el principal vigente. La garantía de Rocket Lab USA se entregaría al cierre, y solo después cambiarían los márgenes: SOFR más 2,50 %–3,00 % o tasa base más 1,50 %–2,00 %, según la calificación. Una comisión de salida del 1 % sobre determinados pagos después del primer aniversario y una prima separada del 1 % para algunas refinanciaciones por repricing son también condiciones futuras. El consentimiento actual no equivale a que esas obligaciones posteriores ya estén operando.

Falta el cuarto libro: la autorización para adquirir el control. Iridium tiene convocada una junta especial el 24 de septiembre; las empresas apuntan a mediados de 2027 y todavía requieren aprobaciones regulatorias y otras condiciones. Rocket Lab sostiene que el efectivo neto del ATM, el crédito modificado y otros recursos bastarán para el pago en efectivo previsto, ciertas deudas de Iridium distintas del préstamo retenido y los gastos. No publica una distribución definitiva de cada dólar al día de cierre. Si la compra fracasa, prevé destinar el neto no utilizado a crecimiento, futuras adquisiciones o fines generales. La dilución ya está aquí; el control de los satélites aún no.