Resumen

  • El DESNZ propone compartir, con permiso del consumidor, datos de consumo, tarifas y activos domésticos usando programas que ya están en marcha.
  • La estimación central indicativa cifra en 500.000 £ el arranque y 90.000 £ anuales por titular de datos; el reparto y los cargos de acceso siguen en consulta.

Un botón que diga «compartir mis datos» cabe en una pantalla. El sistema detrás del botón necesita titulares, interfaces, acreditación, reglas y dinero. El Department for Energy Security and Net Zero (DESNZ) acaba de poner una cifra central de 500.000 £ para poner en marcha cada titular de datos. El diseño está sobre la mesa; el pagador todavía no.

El DESNZ presenta la cifra como una hipótesis preliminar a precios de 2026 y pregunta si es razonable en su consulta de 78 páginas, publicada el 14 de octubre. El plazo para responder vence el 8 de enero de 2027.

Permiso gratis, tuberías por pagar

El alcance inicial propuesto tiene tres bloques: consumo y lecturas del contador, tarifas y activos detrás del contador, como baterías y paneles solares. El marco aprovecharía iniciativas en curso: Consumer Consent Service para permisos y confianza, Smart Data Repository para lecturas, FMAR para registro de activos y SSES para datos de tarifas. DESNZ quiere conectar esas piezas con reglas comunes, no inaugurar otra caja nacional con logotipo propio.

El límite de cobro que propone es concreto. El titular no cobraría directamente al consumidor por consultar sus propios datos ni por autorizar su intercambio con un tercero autorizado (ATP). El titular sí podría recuperar costes del ATP si las reglas lo permiten. El ATP podría cobrar por su servicio, recibir una comisión o usar otro modelo. El permiso y el producto comercial son operaciones distintas.

Así, una puerta gratuita puede abrir a un pasillo caro. El precio de la interfaz puede decidir qué aplicaciones consiguen entrar; el precio del servicio, quién puede usarla. DESNZ pregunta cómo regular esos cargos, cómo evitar que frenen la competencia y qué supondrían para las empresas pequeñas y microempresas.

La otra cara de la cuenta

Por cada titular de datos, el escenario central estima 500.000 £ de instalación y 90.000 £ anuales. El rango ilustrativo va de 60.000 £ y 10.000 £ al año a 1 millón £ y 160.000 £; el escenario «muy alto» también llega a 1 millón £ de arranque y 300.000 £ al año. El cálculo parte de trabajos anteriores sobre interfaces normalizadas, aplica un ajuste al coste inicial y pide a los participantes que revisen la cuenta.

Para cada ATP, el centro de la estimación son 160.000 £ para entrar y 102.000 £ al año. La suma combina integración con interfaces, acreditación y cumplimiento. Hay una tercera bolsa: gobernanza, garantía, supervisión, interoperabilidad y reclamaciones. DESNZ prefiere los mecanismos de financiación energética existentes cuando sirven; la Data (Use and Access) Act 2025 ofrece una vía adicional cuando no encajan. La consulta pregunta si los costes deben compartirse o cobrarse a quienes se benefician, usan el sistema o generan gastos.

El calendario indicativo coloca el inicio del intercambio obligatorio en el tercer trimestre de 2028; la legislación, la acreditación y la incorporación avanzan a la vez. El propio documento califica los plazos de orientativos y los sujeta a la consulta, las decisiones políticas y el Parlamento.

Un mercado no arranca con un botón, sino con una regla de precios que todos puedan revisar. El siguiente texto debe identificar quién paga los servicios comunes, qué coste puede recuperar un titular del ATP y dónde se reclama una factura discutida. Si no, el consumidor tendrá un botón de permiso y el mercado detrás un portero.

Documentos oficiales