- Gobierno del Reino Unido criticado por la supervisión tardía de la nube, a pesar de la creciente dependencia de los hiperescaladores
- Expertos piden medidas más inmediatas para prevenir riesgos sistémicos, preocupaciones competitivas y desafíos de resiliencia
Qué sucedió:Aumenta la presión para una regulación más rápida de la nube en el Reino Unido tras el apagón de AWS
El Reino Unido se enfrenta a una presión creciente para acelerar la regulación de los proveedores de nube a hiperescala como Amazon Web Services (AWS) y Microsoft. Los críticos argumentan que los reguladores avanzan demasiado lento para abordar los crecientes riesgos relacionados con la concentración del mercado y la resiliencia operativa. A pesar de los nuevos poderes del gobierno bajo la Financial Services and Markets Act 2023, que permiten la designación de “terceros críticos” en el sector financiero, ningún proveedor de nube ha sido designado formalmente para supervisión.
A finales de 2025, un apagón de AWS afectó los servicios gubernamentales e instituciones financieras, provocando más llamados a una acción regulatoria más rápida. El incidente puso de relieve las vulnerabilidades de la infraestructura del Reino Unido, cada vez más dependiente de la nube, con sistemas del sector público y servicios financieros críticos que dependen en gran medida de AWS y Microsoft. Expertos de la industria han advertido que el gobierno está siendo demasiado cauteloso, y algunos argumentan que el Reino Unido no puede permitirse ser reactivo ante tales riesgos.
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Por qué es importante
La dependencia del Reino Unido de un número reducido de proveedores de nube plantea importantes preocupaciones sobre la resiliencia operativa y la competencia. Menos del 1% de los clientes de nube del Reino Unido cambian de proveedor anualmente, una estadística que sugiere una competencia limitada y poca flexibilidad del mercado. La Competition and Markets Authority (CMA) está investigando estos problemas, centrándose en las barreras para cambiar de proveedor, las altas tarifas de salida y otras limitaciones contractuales que atan a los clientes a sus proveedores actuales.
Además de estas preocupaciones, el aumento de las cargas de trabajo impulsadas por IA, junto con el cambio continuo hacia estrategias de multi-nube y computación en el borde, añade mayor urgencia a la necesidad de acción regulatoria. El mercado de la nube del Reino Unido también está cada vez más entrelazado con discusiones internacionales, incluidas las iniciativas de soberanía digital de la Unión Europea y las regulaciones de la nube de EE. UU. para uso gubernamental.
Si el Reino Unido no implementa regulaciones oportunas, los analistas advierten que la nación podría enfrentar mayores riesgos para su economía digital y la resiliencia de la infraestructura. La cuestión ahora no es si se necesita acción, sino con qué rapidez puede actuar el Reino Unido para abordar estas crecientes preocupaciones.

