El punto de partida es la moción de OpenAI del 26 de febrero de 2024 en el caso The New York Times Company contra Microsoft Corporation y otros, en el Distrito Sur de Nueva York, presentada dos meses antes. La demanda del Times alegaba que Microsoft y varias entidades de OpenAI utilizaron periodismo del Times sin permiso para entrenar sistemas de IA generativa y que ChatGPT u otros productos podían producir resultados que competían, resumían o reproducían el trabajo del Times. La presentación de OpenAI buscaba la desestimación de varias reclamaciones y cuestionaba cómo el Times construyó sus ejemplos de resultados.
El movimiento público central de OpenAI fue replantear los ejemplos como evidencia adversarial en lugar de comportamiento normal de usuarios. La moción alegaba que el Times necesitó decenas de miles de intentos, extractos de artículos, un error del modelo y avisos engañosos para generar los resultados de la demanda. OpenAI también argumentó que ChatGPT no es un sustituto de una suscripción al Times, que los usuarios comunes no pueden acceder a artículos del Times a voluntad y que el caso debería centrarse en cuestiones de derechos de autor viables en lugar de lo que OpenAI consideraba resultados artificiosos.
El lado del Times no es solo una queja periodística sobre datos de entrenamiento. Su demanda describe un conflicto empresarial y de derechos: periodismo costoso utilizado para construir sistemas de IA, resultados que pueden reproducir o resumir de cerca obras protegidas y el riesgo de que los usuarios reciban información derivada del Times sin visitar ni pagar al editor. Axios informó posteriormente la respuesta del abogado del Times de que OpenAI estaba tergiversando el uso que el editor hacía de los productos de OpenAI para buscar evidencia de copia.
La importancia operativa es la disciplina probatoria. Si los tribunales aceptan que los ejemplos de resultados están demasiado manipulados, los editores pueden necesitar protocolos de prueba más transparentes y pruebas más limpias de sustitución de usuarios comunes. Si los tribunales aceptan los ejemplos como probatorios, los proveedores de IA enfrentan una mayor presión en torno a controles de memorización, resistencia a ataques de avisos, licencias de contenido y descubrimiento de datos de entrenamiento. De cualquier manera, la disputa eleva el costo de tratar las capturas de pantalla de resultados de modelos como prueba simple.
La orden de abril de 2025 muestra por qué la presentación sigue importando más allá del titular. El tribunal redujo algunas teorías pero permitió que continuaran reclamaciones importantes de derechos de autor, incluidas las teorías de infracción directa e infracción contributiva. Ese contexto procesal mantiene la alegación de febrero de 2024 como parte de un camino de litigio más amplio, no como un hallazgo resuelto de que alguna de las partes tenía razón sobre el fondo.

