Resumen

  • Las enmiendas de Ofcom sobre contenido ilegal y protección infantil entraron en vigor el 2 de noviembre de 2026. Recomiendan un protocolo interno con señales de crisis, vigilancia periódica y un equipo de respuesta de rango suficiente.
  • La revisión de decisiones se registra cuando la crisis termina o a los 90 días desde su inicio, si llega antes. Tanto el protocolo como esa revisión pueden quedar reservados; el canal policial dedicado se limita a grandes servicios con riesgos definidos.

El reloj de 90 días corre aunque la emergencia no haya terminado. La enmienda sobre contenido ilegal pide al proveedor que documente las decisiones clave y examine si su protocolo sigue sirviendo cuando declare el fin de la crisis, o al llegar a ese día si ocurre antes. El balance puede escribirse en medio de una operación todavía activa.

Las dos medidas vigentes desde el 2 de noviembre no usan un concepto cotidiano de «crisis». Hablan de una situación extraordinaria que amenaza gravemente la seguridad pública británica y está muy probablemente ligada a un aumento significativo de contenidos relevantes. El texto de contenido ilegal enumera terrorismo, odio, acoso, amenazas, abuso e injerencia extranjera. La enmienda de protección infantil emplea el mismo mecanismo para servicios accesibles a niños y ciertas formas de abuso, incitación al odio y violencia.

La plataforma escoge sus propios indicadores y debe vigilarlos y revisarlos con regularidad. Los códigos recomiendan el protocolo a servicios grandes con riesgo medio en las categorías señaladas y a servicios de cualquier tamaño con riesgo alto. También describen un equipo de respuesta con representantes suficientemente sénior y su movilización, junto con los sistemas necesarios, tan pronto como sea razonablemente posible. Una comunicación pública de Ofcom debe entrar en la evaluación. La empresa puede mantener el protocolo y el balance fuera de la vista pública.

Ofcom partió una propuesta anterior en dos piezas. El canal reservado para las fuerzas del orden corresponde a los servicios grandes con riesgo medio o alto, cuando consideren que la crisis está ocurriendo o es probable. Así, un servicio pequeño de riesgo alto puede tener protocolo sin esa vía policial dedicada.

El diseño deja a la compañía el termómetro, el momento de activar la alarma y la primera narración de lo que hizo. El día 90 obliga a fijar decisiones antes de que la memoria se convierta en una cómoda versión oficial. La evidencia externa llegará, si llega, de avisos y actuaciones posteriores del regulador.