Resumen

  • NTT informa de un enlace subterahercios exterior de 100 metros a 2 Tb/s; la ficha del trabajo presentado en conferencia indica 2,04 Tb/s. El sistema combina ocho modos OAM, dos polarizaciones y multiplexación espacial adaptativa, con un máximo de 22 flujos.
  • NTT aún considera futuras la operación prolongada en entornos reales y la integración con sistemas inalámbricos existentes. La prueba decisiva será cuánto tiempo de instalación ahorra el enlace y si cumple los requisitos de servicio, recuperación, energía y mantenimiento.

El récord ahora debe ganarse un lugar en la red

La demostración de septiembre cruza un umbral útil. En 2023, NTT comunicó 1,44 Tb/s a lo largo de un metro. El nuevo ensayo exterior alcanza los 100 metros y una tasa de 2,04 Tb/s en el trabajo presentado. El avance afecta tanto al alcance como a la capacidad. Sin embargo, sigue siendo un resultado de investigación. NTT señala que aún debe avanzar en la operación prolongada en entornos reales y en la integración con sistemas inalámbricos existentes; las conexiones de centros de datos, entre edificios, el transporte móvil y los enlaces temporales para eventos o desastres son usos previstos, no servicios ya desplegados. El comunicado de 2026 detalla el ensayo, y el comunicado de 2023 documenta la comparación anterior a un metro.

La propuesta estratégica es más concreta que «la radio puede igualar a la fibra». Un puente inalámbrico corto puede tener valor cuando abrir una zanja, acceder a un edificio o tender un cable temporal llevaría demasiado tiempo o costaría demasiado. Pero una tasa máxima no genera valor operativo hasta que se puede instalar y alinear el equipo, conectarlo al plano de control de la red y mantenerlo disponible. La unidad económica no es el bit por segundo del laboratorio: es el tráfico útil entregado durante un periodo, por el coste y el retraso evitados.

Qué describen los 22 flujos

NTT empleó dos rangos de frecuencia separados: 136,0–148,5 GHz y 151,5–164,0 GHz. Su esquema OAM-MIMO combina ocho modos de momento angular orbital, multiplexación espacial adaptativa dentro de cada modo de hasta dos flujos y dos polarizaciones. La configuración completa llegó a un máximo de 22 flujos espaciales. No son 22 modos OAM. El comunicado describe una arquitectura por capas: circuitos analógicos de guía de onda multiplexan y separan los modos OAM, mientras el procesamiento digital se ocupa del trabajo MIMO restante dentro de cada modo.

Tres cambios permiten superar el ensayo anterior de corto alcance. Un circuito de guía de onda Butler Multi-UCA, más compacto, genera y separa los modos. Los reflectores de imagen amplían la apertura efectiva y preservan la estructura de onda necesaria para OAM. Un procedimiento de alineación busca un estado de SINR alto teniendo en cuenta la interferencia entre modos. En un ejemplo delimitado, con ocho elementos y dos anillos, NTT afirma que la partición analógica/digital reduce varios cientos de veces la carga de cálculo digital frente a un procesamiento completamente digital.

Esa comparación se refiere al cómputo, no a que la radio completa consuma varios cientos de veces menos energía.

NTT compara la tasa de transmisión con los formatos ópticos de próxima generación 800G y 1,6T. La comparación da una idea de escala, no demuestra que el servicio sea equivalente. El comunicado no revela el caudal útil de las aplicaciones, los percentiles de latencia, la pérdida de paquetes con carga sostenida, la energía total del sistema, el precio comercial ni la disponibilidad a largo plazo. El enlace también debe integrarse con ambos extremos, su alimentación y refrigeración, la supervisión, la conmutación y los procedimientos de recuperación. La cifra de 2 Tb/s no sustituye esas mediciones.

El caso del tiempo de instalación

El primer mercado sólido podría estar allí donde instalar fibra es posible, pero lento, disruptivo o limitado por el emplazamiento. Entre dos salas de datos o edificios, la radio podría cubrir una brecha mientras avanzan las obras, ofrecer una ruta temporal o añadir capacidad sin esperar a un nuevo conducto. En un sitio móvil, el transporte inalámbrico puede acortar el tiempo entre abrir una ubicación y conectarla a la red. En un evento o una emergencia, un enlace que se traslada y pone en servicio deprisa tiene valor de opción, aunque no sustituya la ruta permanente.

Ese valor desaparece si una instalación supuestamente rápida requiere reflectores caros, alineación especializada, visitas repetidas, nuevas autorizaciones de espectro o interfaces difíciles. La comparación pertinente es el tiempo y el coste totales hasta prestar servicio frente a la alternativa real en ese lugar. Debe incluir el par de radios, el montaje, la alimentación, la alineación, la integración, el soporte de campo y la capacidad que sobrevive a una avería. Allí donde la fibra ya está disponible, es fiable y asequible, puede seguir siendo la mejor opción.

Un estudio distinto de 2026 en npj Wireless Technology analiza la gestión de haces en enlaces móviles de subterahercios y describe la sensibilidad de la alineación cuando los nodos se mueven. No evalúa el equipo de NTT, y el ensayo de NTT no se presenta como una prueba con terminales móviles. La distinción importa para las afirmaciones sobre 6G: una posible conexión fija de transporte y un acceso móvil con seguimiento continuo resuelven problemas operativos distintos.

La evidencia que cambiaría la decisión

El comprador debería pedir a NTT y al integrador que operen un enlace representativo durante suficiente tiempo para revelar variaciones estacionales, deriva de alineación, obstrucciones, visitas de mantenimiento y recuperación tras una interrupción. La prueba debería registrar las horas de instalación, el caudal útil con el tráfico del cliente, las distribuciones de latencia y pérdidas, la disponibilidad, la duración del desvío, la potencia total y la energía por bit entregado. También debería identificar el plan de frecuencias permitido y mostrar cómo se gestionan las interferencias, las sustituciones de equipos y la supervisión remota.

El comunicado citado no publica estos valores.

El primer despliegue debería ser acotado: una ruta donde exista una razón clara para elegir radio, una alternativa para el tráfico crítico y una salida acordada si el servicio no cumple sus objetivos. Una prueba gradual dirá si la velocidad elimina un cuello de botella real o solo traslada el coste a la alineación, la energía y el soporte. Así la decisión seguirá en manos del equipo de red o de centro de datos que asumirá las consecuencias operativas.

El resultado merece atención porque lleva una demostración OAM-MIMO de un trayecto de un metro a un enlace exterior de 100 metros sin depender de una única banda más ancha. La próxima prueba útil no es un número mayor. Es que los operadores elijan la radio, la instalen en plazo, la integren sin fricción y mantengan un servicio utilizable. La propia hoja de ruta de NTT coloca esas pruebas por delante.

Fuentes